María Camila Potosí Gómez, de 21 años y ocho meses de gestación, fue asesinada en Cali y su bebé fue extraído del vientre, según confirmaron los análisis forenses, lo que ha activado una intensa búsqueda para localizar a la recién nacida. La joven desapareció el pasado 16 de julio de 2026 tras salir a una cita de control médico, y su cuerpo fue hallado posteriormente a orillas de un río en el sector de La Buitrera, con signos de tortura y múltiples heridas con arma blanca. La principal hipótesis que manejan las autoridades es que se trata de un feminicidio, y el foco de la investigación está puesto en la mujer con quien fue vista por última vez subiendo a una motocicleta.
La comunidad y los familiares de la víctima han organizado marchas y caravanas para exigir justicia y, sobre todo, para dar con el paradero del bebé. Alba Luz, familiar de María Camila, hizo un desgarrador llamado público: “Con este llamado para pedir colaboración y seguir ya de ahora en adelante en la lucha, con esta fe, esperanza que tengo que mi bebé puede estar viva para encontrarla, que aparezca y que las personas que la tengan se toquen el corazón y me la devuelvan”. La movilización, que partió desde la morgue hasta la vivienda de la joven, incluyó música y gestos de afecto, mientras los asistentes portaban pancartas con leyendas como “JUSTICIA FOR MARIA CAMILA”.
«Toda la comunidad, personas de sectores cercanos, estamos aquí unidos, por favor. Sabemos que donde las personas o donde esté el bebé, está bebé y está comida, que no la vendan», expresó una de las participantes que lideraba la manifestación.
La Procuraduría General de la Nación se pronunció mediante un comunicado oficial en el que rechazó el crimen y exigió una investigación pronta. “Ninguna mujer debe ser víctima de la violencia y este crimen no puede quedar en la impunidad”, señaló el ente de control, instando a la Fiscalía y la Policía a acelerar las diligencias. Las autoridades ya revisan cámaras de seguridad y recogen declaraciones para ubicar a los responsables, en particular a la mujer que acompañaba a María Camila en la motocicleta el día de su desaparición.
El caso ha conmocionado a la ciudad de Cali y ha puesto de nuevo en el centro del debate la violencia feminicida en el país. Mientras la búsqueda del bebé continúa, la familia clama por justicia y por la esperanza de que la recién nacida sea encontrada con vida. La comunidad sigue movilizada, exigiendo respuestas y que este crimen no quede impune.












