En un hecho que refleja la persistente violencia ligada al narcotráfico en el Pacífico colombiano, el antiguo capo Fabio Obando González, de 62 años, fue asesinado a balazos dentro de un taxi en el barrio Bella Suiza, al oeste de Cali. El crimen ocurrió el jueves 29 de octubre de 2026, cuando dos sicarios en una motocicleta interceptaron el vehículo de servicio público y dispararon directamente contra el pasajero. El conductor del taxi, de 48 años, resultó herido en el ataque. Según fuentes de inteligencia, el asesinato corresponde a un ajuste de cuentas relacionado con el extenso historial delictivo de Obando González.
Obando González era señalado como el jefe de seguridad y brazo armado de su cuñado Wenceslao Caicedo, alias W, líder de la organización criminal Los Culimochos. El ex capo había sido detenido en 2010 y nuevamente en febrero de 2013 durante la operación Calamar, que logró la captura de 15 personas, entre ellas su hermano William. Tras cumplir 10 años de prisión en Estados Unidos, Obando González había regresado a Colombia, donde su presencia reavivó tensiones en el entorno criminal del Pacífico.
El origen de Los Culimochos
La organización Los Culimochos surgió de familias pesqueras de los municipios de El Charco e Iscuandé, en Nariño, y operó desde Buenaventura entre 2003 y 2004, dedicándose al transporte marítimo de cocaína. Fue vinculada con cargamentos de reconocidos narcotraficantes como Joaquín Rayo Montaño y Wílber Varela, alias Jabón, y posteriormente con grupos como Los Comba y Los Urabeños. Uno de los hitos en su historial delictivo fue la incautación en 2008 de un semisumergible frente a las costas de Oaxaca, México, que transportaba 5,8 toneladas de cocaína y que habría partido de Cabo Manglares, en Nariño. La muerte de Obando González se produce en medio de disputas por las rutas de narcotráfico en el Pacífico, una región que sigue siendo escenario de enfrentamientos entre organizaciones criminales que buscan el control del negocio ilegal.
Las autoridades investigan el ataque y no descartan que esté vinculado a las pugnas internas por el poder en la región. El conductor del taxi, que fue trasladado a un centro asistencial, se recupera de sus heridas mientras los sicarios lograron huir. La noticia fue difundida por medios como El País y Caracol Radio, que destacan la relevancia de la víctima en la historia reciente del narcotráfico en Colombia.










