La estructura criminal conocida como La Inmaculada atraviesa una reorganización interna tras la extradición de su líder alias Pipe Tuluá, lo que ha desatado disputas violentas por el control del microtráfico en Cali, materializadas en homicidios selectivos como el de Carlos Alberto Delgado Palomino, alias Cajón, ocurrido el 3 de marzo en el barrio Centenario. Este líder emergente post-extradición fue víctima de un ataque sicarial, en medio de pugnas que también cobraron la vida de Jefferson Perea Jiménez, escolta de Cajón, y Senén Fabio Cedeño Camelo, alias Arturo, líder de Los Rastrojos en la costa Caribe, en un doble asesinato el 6 de febrero en la vía a Cristo Rey.
Los hechos se concentran en zonas estratégicas de Cali como el centro, Bulevar del río, Calle de la Salsa, parque El Triángulo, el CAM, San Vicente cerca de la Terminal de Transporte, detrás del CAM, El Cenicero junto a la Secretaría de Seguridad y Justicia, barrio Centenario y barrio Brisas de Los Álamos. Los ataques, perpetrados por sicarios tras salidas de bancos o en vías públicas, incluyen decapitaciones y desapariciones, impulsados por la reestructuración tras la salida de Pipe Tuluá, que generó alianzas territoriales con figuras como Andrés Felipe Flórez, alias Chinga Pipe, el grupo de Martín Bala, Juan Carlos Vacca Castillo, alias Dimax, Jorge Eliécer Domínguez, alias Palustre, y José Miguel Maldonado, alias El Lobo.
Alianzas y disputa territorial
La extradición de alias Pipe Tuluá desencadenó pugnas internas en La Inmaculada con personajes como alias Juaco, Édison Marín Silva, alias Carevieja, Andrés Mauricio Hernández, alias Care Gallo, Mauricio Marín Silva, alias Nacho, alias Minión y alias La Iguana. Versiones de fuentes consultadas indican que Cajón mantenía una disputa interna y tenía en su lista a La Iguana para eliminarlo, pero este se anticipó y lo mató en el barrio Centenario. Además, se apunta a la participación de Cajón en el asesinato de Perea y Arturo, mientras que alias El Lobo, desde prisión, ha sido identificado como jefe de oficinas de cobro y declaró sobre homicidios ordenados por Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, y Juan Diego Marín. Alias Arturo acumulaba antecedentes por terrorismo, homicidio, extorsión agravada y hurto. La llegada de integrantes de La Inmaculada a Cali responde, según las fuentes citadas, a la intensificación de la competencia en corredores de microtráfico como San Vicente, detrás del CAM y El Cenicero, con alianzas entre La Inmaculada, Chinga Pipe y Martín Bala para dominar la zona central.
“Cali se encuentra en un riesgo absoluto por la concentración de estructuras criminales y las alianzas establecidas para disputar el control en sectores estratégicos de la ciudad; y ni la inteligencia está operando ni la Fiscalía profundiza en sus investigaciones. Se ven muy conformes todos con las capturas de los eslabones bajos de la cadena”
Funcionario de un ente de investigación, bajo reserva de identidad
“alias Cajón tenía una disputa interna en la organización y tenía en lista a ‘La Iguana’ para liquidarlo; pero este se enteró, se le adelantó y terminó matándolo en el barrio Centenario”
Fuentes consultadas por el medio
Esta escalada reciente de violencia alarma a los habitantes del centro y Bulevar del río, evidenciando la fragilidad de la seguridad en Cali ante la concentración de bandas y la falta de avances en investigaciones profundas, lo que perpetúa el ciclo de retaliaciones por el dominio del microtráfico en puntos neurálgicos de la ciudad.











