Álvaro Marín Galeano, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Los Negros en el municipio de Florida, Valle del Cauca, fue asesinado el pasado 2 de abril. Este líder social, quien también formaba parte de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Florida (ASOCAMFLOR) y pertenecía a una guardia campesina, perdió la vida en un crimen que las autoridades judiciales investigan en medio de un contexto marcado por la presencia de grupos armados ilegales y disputas territoriales en la zona.
La muerte de Marín Galeano resalta su labor incansable en la defensa del territorio, la organización comunitaria y la promoción de los derechos rurales, actividades que lo posicionaban como una figura clave en la vereda Los Negros. Según datos confirmados por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), este asesinato eleva a 34 el número de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en lo que va de 2026, lo que genera una profunda preocupación por la seguridad de estos actores en regiones vulnerables.
Alertas por presencia de grupos armados
La Defensoría del Pueblo había emitido las alertas tempranas 013 y 002 de 2025, advirtiendo sobre la presencia de grupos armados como el frente Dagoberto Ramos del Bloque Occidental, el frente Adán Izquierdo, el frente 57 Yair Bermúdez y bandas locales en estas zonas, caracterizadas por alta conflictividad debido al control territorial y las economías ilícitas. El Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (PUPSOC) rechazó enfáticamente este hecho, sumándose a las voces que demandan protección inmediata para los líderes comunitarios.
Este nuevo crimen intensifica las demandas de medidas efectivas para salvaguardar la vida de quienes trabajan por el desarrollo rural y la paz en áreas de alto riesgo, donde la violencia persiste pese a los esfuerzos institucionales por contrarrestarla.











