En un trágico incidente ocurrido el domingo 18 de enero de 2026, durante las horas de la tarde, el oftalmólogo Carlos Enrique Rojas Ávila, de 53 años, fue asesinado a balazos en la cancha de fútbol del barrio El Carmen en Barranquilla, mientras observaba un partido de su hijo. Dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta Pulsar negra lo abordaron con la intención de despojarlo de sus pertenencias personales, lo que derivó en un forcejeo que terminó con un disparo fatal. La víctima fue trasladada de inmediato a un centro asistencial, pero llegó sin signos vitales.
Los delincuentes lograron huir con una cadena de oro tipo Gucci y un teléfono celular Samsung que portaba Rojas Ávila, quien en ese momento acompañaba a su familia en la actividad deportiva de su hijo. El clamor del menor, quien identificó a la víctima gritando en medio del caos, conmovió a los presentes y testigos del suceso.
Un profesional querido y reconocido en Barranquilla
Carlos Enrique Rojas Ávila era un oftalmólogo ampliamente conocido en la ciudad, propietario de varios locales ópticos y destacado por su labor profesional dedicada a la salud visual de la comunidad. Su muerte ha generado consternación entre colegas, pacientes y vecinos, quienes lo recuerdan como un hombre familiar y comprometido.
«Ese es mi papá»
Hijo de Carlos Enrique Rojas Ávila
La Sijín asumió la investigación para identificar a los responsables y rastrear la ruta de escape de los asesinos, mientras las autoridades evalúan posibles conexiones con otros delitos recientes en Barranquilla. Hasta el momento no se reportan capturas, y los vecinos del barrio El Carmen exigen mayor presencia policial y medidas de seguridad para prevenir estos actos de violencia en espacios públicos.















