El periodista Cristian Hernando Herrera Nariño, comunicador social egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), fue asesinado a balazos en la tarde del sábado 6 de junio en el barrio Quinta Oriental de Cúcuta, Norte de Santander. El crimen ocurrió cuando Herrera salía de una vivienda familiar, momento en el que fue interceptado por hombres armados que se movilizaban en una motocicleta y le dispararon en repetidas ocasiones. A pesar de ser trasladado de urgencia a un centro hospitalario, el periodista falleció debido a la gravedad de las heridas, dejando a su esposa Karla Gabriela Niño Claro y a sus dos hijos, Gabriela y Cristian, en medio del dolor y la consternación.
La comunidad académica de la UNAB, a través de un comunicado firmado por la Sala General de Corporados, la Junta Directiva, el Rector, vicerrectores y demás estamentos, rechazó de manera categórica el asesinato. En el texto, la institución señaló que el homicidio «constituye un atentado contra la libertad de expresión, el derecho ciudadano a estar informado y los principios democráticos que sostienen nuestra sociedad». La universidad destacó la labor de Herrera, a quien reconoció como «un ejemplo de valentía, compromiso con la verdad y servicio a la sociedad», subrayando que su trabajo denunciando hechos de corrupción y violencia en la región nororiental del país «debe ser un faro que inspire a las nuevas generaciones de profesionales de la comunicación».
Reacción de las autoridades y recompensa
El crimen, que según la Policía Metropolitana de Cúcuta «no es un hecho más de sangre en la ciudad», movilizó de inmediato a las autoridades locales. El secretario de Seguridad de Norte de Santander, George Quintero, anunció que se ofrecerá una recompensa de hasta 100 millones de pesos, aportados por la Alcaldía de Cúcuta y la Gobernación de Norte de Santander, para quien suministre información que conduzca a la captura de los responsables. «La captura de estas personas que cometieron este hecho lamentable con la libertad de prensa», declaró Quintero, en un llamado a la ciudadanía para colaborar con las investigaciones.
«Adelantar con celeridad las investigaciones necesarias que sirvan para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y asegurar que este atentado, como tantos otros, no quede en la impunidad»
Comunicado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB)
La Gobernación de Norte de Santander también se pronunció, expresando que «no pueden haber más violencia ni más muertos acá, especialmente en el gremio de los periodistas». El asesinato de Herrera se suma a una preocupante serie de ataques contra comunicadores en regiones del país donde la cobertura de hechos judiciales y de orden público implica un alto riesgo. La UNAB, en su comunicado, instó al Estado colombiano a reforzar las garantías de protección para los periodistas, mientras que las autoridades locales desplegaron todas sus capacidades institucionales para esclarecer los móviles del crimen, que hasta el momento son materia de investigación.












