Asesinan a tiros a colombiano de 17 años fuera de escuela en Cicero, Chicago

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Johan Adarve Sánchez, un joven colombiano de 17 años, fue asesinado a tiros el 8 de enero de 2026 al salir de la Morton East High School en Cicero, cerca de Chicago. El crimen ocurrió alrededor de las 3:20 p.m. en la intersección de la calle 21 con la avenida 59, cuando un grupo de jóvenes se acercó a la víctima, sacó un arma y disparó dos balas que impactaron en su pecho y tobillo. Adarve intentó proteger a su primo en ese momento, según testigos.

La novia de Johan, Danna Medina, quien presenció el ataque desde una esquina cercana, relató que los agresores también planeaban dispararle al primo de su novio, pero las balas terminaron alcanzándolo a él. Cámaras de seguridad captaron el momento del disparo y la huida del atacante hacia el norte. El sospechoso señalado es un joven ecuatoriano apodado “Causa”, cuya detención fue anunciada por autoridades de Cicero en Nueva York.

Antecedentes de acoso y xenofobia ignorados por la escuela

La familia de Johan había emigrado de Cali, Colombia, huyendo de la violencia, pero en Estados Unidos enfrentaron nuevos problemas. Steven Adarve, padre de la víctima, contó que su hijo llegaba agitado a casa tras ser perseguido y golpeado en varias ocasiones, recibiendo insultos y tratos discriminatorios por ser colombiano. Presentaron múltiples denuncias en la escuela por acoso escolar, xenofobia contra latinos y peleas constantes, pero las autoridades educativas nunca tomaron medidas efectivas, según un familiar que enfatizó que informaron repetidamente sobre las persecuciones a la salida del colegio.

«Sacaron un arma, yo estaba en la otra esquina viendo cómo ellos se acercaban y le dispararon a mi novio. Iban a dispararle a su primo también, pero las dos balas impactaron fue a mi novio.»

Danna Medina, novia de la víctima

Danna Medina, quien ha recibido amenazas de muerte junto con la familia de Johan, no ha regresado a la escuela desde el incidente. Un altar memorial en honor a la víctima fue vandalizado, lo que ha intensificado el temor en su entorno. Medina recordó que su novio minimizaba las agresiones, diciendo “amor, no te preocupes, son bobadas”, y que todos creían que se trataba solo de peleas con puños entre adolescentes, sin imaginar que alguien portaría un arma.

«El niño llegó agitado a la casa y cuando le preguntamos por qué, nos empezó a contar que lo perseguían y en muchas ocasiones lo golpeaban y le decían groserías y lo trataban mal por ser colombiano.»

Steven Adarve, padre de la víctima

La comunidad latina exige justicia

La comunidad latina en Cicero clama por justicia ante este asesinato motivado por antecedentes de peleas, acoso y xenofobia, mientras la Morton East High School mantiene reserva sobre las denuncias previas de acoso. El caso resalta la vulnerabilidad de los inmigrantes jóvenes en entornos escolares donde la discriminación persiste sin ser abordada adecuadamente.

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