En la noche del 3 de junio de 2026, alrededor de las 10:30 p.m., la tranquilidad del barrio Amberes, en Cartagena, se vio rota por múltiples detonaciones que segaron la vida de Ángel Gabriel Roa Castro, de 23 años, conocido en el ámbito deportivo como “Angelito”. El exfutbolista, hijo del reconocido abogado y excandidato a edil de la Localidad Histórica y del Caribe Norte, Joaquín Roa Robles, fue atacado a tiros por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. Según las primeras versiones de las autoridades, el parrillero descendió del vehículo, desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra Roa Castro, quien fue trasladado con vida a un centro asistencial, pero falleció minutos después debido a la gravedad de las heridas.
La hipótesis principal que maneja la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) apunta a que el homicidio estaría vinculado con retaliaciones por el presunto historial delictivo de la víctima. Aunque Roa Castro intentó abrirse camino como futbolista, las autoridades lo seguían de cerca tras aparecer en varios videos relacionados con atracos recientes en la ciudad. De hecho, el joven registraba una anotación judicial por porte ilegal de armas de fuego en 2023 y se le atribuía dedicarse presuntamente al hurto a mano armada. Este contraste entre el entorno familiar de su padre —un abogado de amplia trayectoria y figura política local— y las actividades ilegales atribuidas a “Angelito” ha generado conmoción en la comunidad cartagenera.
Preocupación en el barrio Amberes y reacción de las autoridades
El barrio Amberes, donde ocurrió el crimen, no es ajeno a la violencia. Los residentes han expresado su preocupación por la presencia de grupos criminales y la frecuencia de asaltos en la zona. Este homicidio ha avivado el temor entre los vecinos, quienes exigen mayor seguridad. La Policía Metropolitana de Cartagena anunció el fortalecimiento de patrullajes y operativos en áreas consideradas de alto riesgo para contener la ola de violencia que azota a la ciudad. De manera inmediata, la Sijín realizó la inspección técnica al cadáver e inició las diligencias para esclarecer los móviles del ataque y dar con los responsables, mientras que la familia de la víctima, por su parte, aún no se ha pronunciado públicamente sobre lo ocurrido.











