En un brutal ataque sicarial captado por cámaras de seguridad, el empresario arrocero y de empaques de alimentos Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez, exmiembro de la Policía Nacional, fueron asesinados la tarde del miércoles 11 de febrero frente al gimnasio Bodytech Cabrera, en la calle 85 con carrera séptima de Bogotá. El hecho ocurrió exactamente a las 3:42 p.m., cuando un sicario vestido de traje negro y corbata abrió fuego por la espalda contra las víctimas, en una ejecución que involucró al menos a tres personas y generó conmoción en una zona altamente vigilada.
El sicario esperó pacientemente 15 minutos simulando hablar por teléfono antes de perpetrar el crimen, disparando múltiples veces y huyendo en motocicleta junto a sus cómplices. Gutiérrez recibió tres impactos de bala, y ambas víctimas fueron trasladadas a la Clínica del Country a las 4:10 p.m., donde llegaron sin signos vitales. Transeúntes que presenciaron el ataque brindaron los primeros auxilios, una escena captada en videos aficionados que circularon rápidamente por redes sociales. Ese día, el esquema de seguridad de Aponte había sido reducido únicamente a su escolta, con quien trabajaba desde hacía cinco años sin que se reportaran amenazas previas.
Una ejecución planeada, según las autoridades
La Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog) y la Sijín lideran la investigación, revisando más de 50 horas de videos de seguridad, recolectando evidencias físicas y tomando testimonios. El general Giovanni Cristancho, comandante de la Mebog, confirmó que se trata de un acto sicarial totalmente planeado, destacando que los responsables llegaron con anticipación y diseñaron la caracterización del sicario para ejecutar el crimen con precisión.
«Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado. Estas personas llegaron a esperar a su víctima 15 minutos antes. Planearon la forma de caracterizar al sicario.»
General Giovanni Cristancho, comandante Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog)
Hasta el momento, las indagaciones no revelan amenazas previas contra las víctimas, lo que añade misterio al caso, aunque las autoridades prometen analizar todos los elementos materiales probatorios para esclarecer el móvil.
«Hasta ahora las indagaciones que hemos hecho no manifiestan ningún tipo de amenaza, pero tenemos que trabajar.»
General Giovanni Cristancho, comandante Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog)
«Vamos a analizar los elementos materiales probatorios, evidencias físicas y recolectar la información.»
General Giovanni Cristancho, comandante Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog)
El dolor de la familia y la solidaridad institucional
Miguel Ángel Gutiérrez, hermano de la víctima, expresó su incredulidad ante el repentino ataque, recordando que Luis Gabriel nunca les manifestó tener amenazas. «Nunca nos manifestó que tuvieran amenazas, por eso se nos hace muy extraño esto tan repentino, es algo de no creer», lamentó. Por su parte, la Clínica del Country emitió un comunicado de solidaridad con las familias de los fallecidos, en medio de la consternación que ha generado este crimen en una de las zonas más transitadas y seguras de la capital.
La Mebog continúa las pesquisas para capturar a los responsables, en un caso que pone en evidencia la planificación meticulosa de las bandas criminales y deja en luto al sector empresarial y a las familias de las víctimas en Bogotá.











