La Policía española investiga si el asesinato del cirujano plástico Alexander Aslani, ocurrido el pasado 7 de octubre de 2026 en su clínica de Marbella, pudo haber sido ordenado por familiares de una paciente colombiana que falleció tras someterse a una intervención estética en ese mismo centro. Aslani, de 57 años y origen alemán, fue asesinado a tiros dentro de la Clínica Cirumed, ubicada en la provincia de Málaga, poco después de las 18:00 hora local. Un hombre con el rostro cubierto ingresó al establecimiento, le disparó en la cabeza y huyó en una motocicleta. Las autoridades detuvieron en menos de 24 horas a un ciudadano sueco de 18 años como presunto autor material del crimen, quien permanece en prisión preventiva sin fianza y ha negado ser el responsable de los disparos.
El principal móvil que maneja la investigación apunta a una posible represalia por la muerte de una paciente colombiana, aunque también se evalúa otra línea relacionada con la inconformidad de una ciudadana saudí que se sometió a un levantamiento de glúteos brasileño y exigió la devolución de 17.000 libras esterlinas —unos 19.600 euros, equivalentes a más de 6.900.000 pesos colombianos—. La pareja de esta paciente le atribuía a Aslani mensajes intimidatorios y visitas al centro médico. El cirujano ya había denunciado amenazas ante la Policía en abril de 2026, varios meses antes del ataque mortal.
Contexto y otras líneas de investigación
Alexander Aslani fundó la Clínica Cirumed en 2018, pero su historial profesional presentaba antecedentes relevantes. El Consejo Médico General del Reino Unido (GMC, por sus siglas en inglés) le había impuesto 14 restricciones tras una evaluación en 2012, y en 2016 perdió su licencia para ejercer en el Reino Unido. Entre 2008 y 2018 dirigió el servicio de cirugía plástica en los hospitales Quirón. Tras su muerte, expacientes han difundido denuncias por complicaciones posteriores a procedimientos, presiones para firmar acuerdos de confidencialidad y falta de respuestas por parte de la clínica. El principal detenido, de 18 años y nacionalidad sueca, tendría presuntos vínculos con la organización criminal Shottaz, y fue capturado en Benalmádena. La investigación permanece bajo secreto judicial, mientras las autoridades continúan evaluando si recibió apoyo logístico para cometer el homicidio.










