El asesinato de Mayra Alejandra Vera Duarte, conocida como ‘La Mona’ y pareja sentimental de alias Castor, líder de la banda criminal Los Costeños, ocurrido el pasado 9 de junio en el conjunto residencial Horizonte del municipio de Puerto Colombia (Atlántico), ha roto la frágil tregua que existía entre las bandas delincuenciales de la región y reaviva la guerra con Digno Palomino, cabecilla de Los Pepes. La víctima, quien se desempeñaba como abogada, recibió siete disparos, la mayoría en el rostro, perpetrados por un sicario que se acercó a su vehículo y accionó un arma con silenciador, según testigos presenciales. Las autoridades investigan el hecho como una retaliación entre estructuras criminales rivales, en medio de un clima de violencia que no cesa en el departamento.
Mayra Alejandra Vera no solo era la compañera sentimental de alias Castor, sino que también había sido pieza clave en los acercamientos de la política de “Paz Urbana” impulsada por el Gobierno nacional para buscar treguas entre bandas en el Atlántico. Sin embargo, su hoja de vida registra antecedentes judiciales por concierto para delinquir agravado, porte ilegal de armas, hurto y falsedad en documento público, lo que la vinculaba directamente con el mundo del crimen organizado. Su muerte se suma a una larga lista de víctimas en una guerra que, según denuncian conocedores de la zona, el Estado no ha logrado contener.
Reacción de alias Castor y denuncias de corrupción
Desde la cárcel La Picota de Bogotá, donde se encuentra recluido, Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, emitió un comunicado dirigido a las autoridades en el que responsabiliza directamente a alias Joel Piraña y Rulay, señalados como los sicarios que ejecutaron el crimen, y los acusa de actuar bajo órdenes de un grupo de “robadores de tierras” que se mueven con impunidad, pagando con dinero producto del narcotráfico, la extorsión y el despojo de tierras. En el texto, Castor advierte que estos sicarios habrían entregado dinero a policías y funcionarios de la Fiscalía en Barranquilla para asegurar su impunidad, y exige que se judicialice a los responsables, mientras él mismo ha tenido que reforzar sus medidas de seguridad en prisión ante el temor de ser asesinado.
“Dejo en manos de las autoridades toda investigación sobre el caso y los demás casos en donde vienen siendo víctimas mis familiares y amigos, también dejo claro que aunque los sicarios ya están identificados y espero que pronto sean judicializados, quiero recalcar que detrás de estas personas hay un grupo de robadores de tierras que se mueven con impunidad ordenando asesinatos y pagando con dinero producto de robo de tierras, narcotráfico y extorsiones a los sicarios de los barrios”.
Alias Castor, líder de Los Costeños, en comunicado a las autoridades
La guerra que no cesa y el silencio oficial
El periodista Jacobo Solano, quien ha seguido de cerca la evolución de la violencia en la Costa Caribe, afirmó que los acuerdos de tregua anunciados por el Gobierno nacional han sido sistemáticamente incumplidos y que las autoridades locales permanecen en silencio mientras los homicidios se acumulan. “Esa guerra está que arde y el Gobierno no hace nada. Las alcaldías callan y son muertos sobre muertos”, declaró Solano, quien también señaló que detrás del asesinato de ‘La Mona’ se perfila la mano de alias El Negrito del Rubi, jefe de sicarios de Digno Palomino, así como la de alias El Menor, líder de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, lo que evidencia la compleja red de alianzas y enemistades que mantiene en vilo a Barranquilla y sus alrededores. Mientras la Fiscalía avanza en las investigaciones, la población civil queda atrapada en medio de una guerra que no da tregua y que, por ahora, no encuentra una salida negociada.












