La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), liderada por su presidente Jonathan Malagón, desmintió categóricamente las versiones que sugieren que el reciente aumento de la tasa de política monetaria del Banco de la República beneficia a los bancos, calificándolas de «falso, engañoso, contumaz». Esta respuesta inmediata se dio tras el incremento de la tasa al 11,25 por ciento, anunciado por el emisor, y fue expresada en declaraciones a El Tiempo, defendiendo la autonomía e independencia del Banco de la República en su labor por contener la inflación.
Según Malagón, el alza de la tasa no genera ganancias para el sector financiero, sino que encarece el fondeo para los bancos, eleva las tasas de captación, estrangula los márgenes de intermediación, obliga a aumentar las provisiones y propicia un mayor impago de créditos. En el pasado ciclo de alzas, las utilidades del sistema financiero se redujeron en un 45 por ciento, al punto de que once de los treinta bancos registraron pérdidas, lo que contradice las afirmaciones sobre supuestos beneficios.
Defensa de la institucionalidad y autonomía del emisor
El directivo enfatizó que el Banco de la República no vela por los intereses de los banqueros, sino por el bolsillo de los colombianos, especialmente de los más pobres, en un contexto de presiones inflacionarias derivadas del salario mínimo, factores climáticos y tensiones fiscales. Esta decisión busca proteger el poder adquisitivo, amparada en la independencia otorgada por la Constitución de 1991, cuya junta directiva incluye al ministro de Hacienda pero opera con autonomía frente a comparaciones con países como Bolivia, Argentina y Venezuela, donde la menor independencia bancaria ha generado problemas económicos.
«Es falso, engañoso, contumaz, decir que las utilidades de los bancos suben cuando se eleva la tasa de política monetaria».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
Malagón subrayó la importancia de respetar la institucionalidad, cuestionando si Colombia aspira a modelos con menor autonomía como los mencionados, y detalló cómo el alza afecta directamente la oferta de crédito al elevar costos operativos y riesgos para las entidades financieras, respondiendo así a versiones públicas que atribuyen indebidamente ganancias al sector bancario.
«Cuando sube la tasa de interés del Banco de la República, es más costoso fondearse para los bancos, aumenta la tasa de captación, se estrangulan los márgenes de intermediación, tienen que aumentar las provisiones y también aumenta el impago».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
«¿A eso nos queremos parecer? El Banco de la República no está cuidando los intereses de los banqueros. Por supuesto que no, está cuidando el bolsillo de los colombianos, sobre todo de los más pobres».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria
En síntesis, Asobancaria reafirma su respaldo a las medidas del emisor para combatir la inflación, desmontando mitos que socavan la confianza en las instituciones, en un momento clave para la estabilidad económica del país.
«Hay una reflexión de fondo que es muy importante: el respeto por la institucionalidad».
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria











