La deuda del sistema de salud colombiano con prestadores, EPS y gestores farmacéuticos asciende a 3,5 billones de pesos, según alertó Asocajas durante el primer día de su Congreso Nacional. La agremiación que reúne a las cajas de compensación familiar propuso revisar la focalización de los subsidios que entregan estas entidades, con el objetivo de que lleguen efectivamente a los trabajadores de menores ingresos. La presidenta ejecutiva de Asocajas, Adriana Guillén, explicó que el crecimiento del salario mínimo en un 23% modificó las categorías de afiliación y redujo drásticamente la población en la categoría B de subsidios, que pasó de aproximadamente 350.000 a solo 126.000 personas.
La ministra de Salud, Ana María Vesga, reconoció que las obligaciones con las cajas de compensación hacen parte de la deuda general del sistema y señaló que se trabaja en una senda de ajuste de la Unidad de Pago por Capitación y en la revisión de la financiación de los últimos años. La funcionaria participó en el evento junto con representantes del Ministerio de Hacienda, con quienes Asocajas busca alternativas para atender las deudas sin presionar los recursos del presupuesto nacional. «Lo que hemos planteado es esa senda de ajuste de la Unidad de Pago por Capitación y de la revisión de lo que ha sido la financiación en los últimos años», afirmó Vesga.
Una deuda que crece con los cambios demográficos
De los 3,5 billones de pesos de deuda total, 2,8 billones corresponden a cartera vencida, una situación que la presidenta de Asocajas atribuye también a las transformaciones en la composición de los hogares colombianos. Mientras que en 2015 los hogares biparentales con hijos representaban el 57% de los afiliados, hoy apenas llegan al 47%, mientras aumentan las familias monoparentales y aquellas sin hijos. «Queremos plantear cómo refocalizar esos subsidios para que lleguen realmente a los trabajadores de menores ingresos», sostuvo Adriana Guillén, quien sugirió dirigir más beneficios a los adultos mayores y analizar una eventual concurrencia con el programa Colombia Mayor.
«Lo que hemos planteado es esa senda de ajuste de la Unidad de Pago por Capitación y de la revisión de lo que ha sido la financiación en los últimos años»
Ana María Vesga, ministra de Salud
En paralelo, las cajas de compensación familiar anunciaron que disponen de un fondo inicial de 350.000 millones de pesos para atender emergencias como la del terremoto que afectó recientemente varias regiones del país. Estos recursos, que podrían alcanzar los 500.000 millones de pesos en total, pueden combinarse con ayudas estatales o de donantes siempre que se cumplan los requisitos establecidos. Además, quienes pierdan su empleo podrán acceder al mecanismo de protección al cesante, que incluye un auxilio extraordinario de 800.000 pesos, no acumulable con el subsidio al cesante. Las medidas, explicaron desde Asocajas, buscan acompañar la recuperación de las zonas afectadas y respaldar a los trabajadores en momentos de crisis.










