La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) encendió las alarmas ante el Gobierno nacional con un diagnóstico crítico sobre la situación de los aeropuertos del país. Bajo el título “El país más que nunca vuela sobre la misma infraestructura”, el director de la entidad, Andrés Santamaría, advirtió que el rezago en las terminales aéreas representa un riesgo grave para la seguridad operacional, en un momento en que el tráfico de pasajeros ha crecido un 340%. Durante la presentación del informe, Santamaría señaló que más de 57 millones de personas transitaron por los aeropuertos colombianos, una cifra que evidencia la presión sobre instalaciones que no han recibido las inversiones suficientes en capacidad física y tecnológica.
El documento de Asocapitales detalla fallas recurrentes en infraestructura, retrasos en obras y deficiencias en sistemas de control, con énfasis en cuatro terminales clave: el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, el de Barranquilla, el El Dorado de Bogotá y el José María Córdova de Rionegro. En el caso de Cali, Santamaría reportó “más de 10 cronogramas de licitación incumplidos desde el año 2020, fisuras en la pista sin informe técnico oficial, desmoronamiento de las condiciones de infraestructura y deterioro continuo”. En Barranquilla, tras la liquidación de la concesión, la ejecución de obras apenas alcanza el 6%, un síntoma del abandono que enfrentan los aeropuertos administrados directamente por la Aeronáutica Civil.
Seguridad operacional en el centro de la alerta
Santamaría fue contundente al referirse a los incidentes que comprometen la seguridad. Recordó que en Bogotá, el aeropuerto El Dorado —que concentra el 40% del tráfico aéreo nacional— vivió un episodio alarmante: “El tráfico aéreo de Bogotá estuvo por 3 minutos por parte de un adolescente sin tener los criterios ni las calificaciones para ello”. Esto evidencia la urgencia de fortalecer los sistemas de seguridad y modernizar la tecnología, pues como advirtió el director, “en la seguridad aérea no puede haber errores… están jugando con las vidas de las personas”.
“Más de 10 cronogramas de licitación incumplidos en Cali desde el año 2020, fisuras en la pista sin informe técnico oficial, desmoronamiento de las condiciones de infraestructura y deterioro continuo”
Andrés Santamaría, director de Asocapitales
El panorama no es mejor en Rionegro, donde la pista del aeropuerto José María Córdova no recibe una intervención estructural profunda desde hace 40 años. Allí, el crecimiento del tráfico exige ampliaciones que siguen postergadas. Frente a este escenario, Asocapitales propuso al Gobierno nacional revisar los costos asociados al transporte aéreo, con una reducción del IVA en los tiquetes del 19% al 5% como medida para aliviar las tarifas, y señaló el impacto del combustible en los precios. Santamaría dejó claro que, más allá de los retrasos administrativos, la responsabilidad última recae en la autoridad aeronáutica: “Si algo no funciona, pues la entidad responsable por sus acciones u omisiones sigue siendo la entidad que tiene la responsabilidad del transporte aeronáutico”.












