Un ataque con drones cargados de explosivos atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra un puesto militar en el municipio de Tibú, Norte de Santander, dejó como saldo un soldado profesional muerto y siete uniformados heridos. El hecho ocurrió el domingo 24 de mayo en la vereda Barco La Silla, cuando tropas del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10, adscritas a la Fuerza de Tarea Vulcano, realizaban una misión de control territorial.
Según confirmó la Fuerza de Tarea Vulcano, los atacantes utilizaron aeronaves no tripuladas equipadas con explosivos para atacar al pelotón del Ejército Nacional. Los siete uniformados heridos fueron trasladados de urgencia a centros asistenciales en la ciudad de Cúcuta, mientras que el soldado fallecido, cuyo nombre no ha sido revelado por las autoridades, fue identificado como profesional. El Ejército activó los protocolos de acompañamiento a su familia y rechazó el uso de este tipo de artefactos, advirtiendo sobre el grave riesgo que representan tanto para la fuerza pública como para la población civil.
Contexto de violencia en la región
El ataque se produce días después de que el Ejército frustrara un retén ilegal en la vereda La Llana, también en Tibú, donde se registraron combates con el mismo grupo armado. Las autoridades señalan al ELN como el responsable de la acción, que podría ser una respuesta a esos enfrentamientos recientes. La región del Catatumbo, donde se ubica Tibú, es un históricamente afectado por la presencia de grupos armados ilegales, entre ellos el ELN, que mantienen control territorial y disputan rutas del narcotráfico.
La noticia se encuentra en desarrollo, y hasta el cierre de esta edición no se reportaron cifras de atacantes ni daños materiales. El Ministerio de Defensa, en declaraciones citadas en estilo indirecto por la Fuerza de Tarea Vulcano, condenó el ataque y reiteró su compromiso con la seguridad en la zona. El uso de drones como armas representa una escalada en la capacidad ofensiva de los grupos armados, lo que ha encendido las alarmas en las autoridades militares y civiles.












