Un ataque con drones explosivos y ráfagas de fusil, atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN), sacudió al mediodía del miércoles 19 de agosto de 2026 la estación de Policía de Norosí, en el sur del departamento de Bolívar, dejando un saldo de nueve uniformados heridos y generando pánico entre más de 300 estudiantes que recibían clases en una escuela ubicada a solo cien metros del lugar del atentado. La acción armada, ejecutada con al menos dos artefactos no tripulados cargados de explosivos y disparos de largo alcance, se convirtió en el segundo ataque de este tipo contra instalaciones policiales en la región en menos de cinco semanas, luego del registrado el 14 de julio en Arenal del Sur, donde tres policías resultaron lesionados.
La rápida reacción del rector y los docentes de la institución educativa permitió resguardar a los menores y evitar una tragedia de mayores proporciones, según reportó la Corporación para la Defensa de los Derechos Humanos y el Desarrollo Regional (Corpades), citando un informe de Fecode. Los niños permanecieron confinados en la escuela durante el ataque para protegerse del fuego cruzado, mientras las autoridades activaban un operativo de seguridad que incluyó al Batallón de Ingenieros de Combate número 3 del Ejército, el Comando Aéreo de Combate número 3 de la Fuerza Aérea Colombiana y la Brigada 19. Un helicóptero del comando aéreo realizó sobrevuelos para extraer a los heridos, escoltado por dos helicópteros artillados para evitar un nuevo ataque durante la evacuación, informó César Sotomayor, director de Seguridad de la Gobernación de Bolívar.
“La reacción del rector y docentes permitió resguardarlos y evitar una tragedia”.
Corpades, citando un reporte de Fecode
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, condenó enérgicamente el hecho y exigió al ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, acciones contundentes para recuperar el control territorial en el sur del departamento. “¡Necesitamos recuperar el territorio y devolverle la tranquilidad a sus habitantes! Hago un llamado urgente al señor ministro de Defensa: estos grupos se fortalecieron durante los últimos años causando el peor de los daños a nuestra región”, declaró Arana. El representante a la Cámara por Bolívar, Andrés Montes, se unió al reclamo, mientras que Fecode solicitó la intervención de la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Educación ante el riesgo que corren las comunidades educativas en la zona.
“Nos pusimos en comunicación con el Batallón de Combate número 3, el Cacom 3, el Comando de la Policía del Departamento Bolívar y la Brigada 19 para tomar las medidas y contrarrestar este ataque. Ya hay un helicóptero del comando aéreo haciendo sobrevuelo para extraer al personal herido y dos helicópteros artillados para proteger que en esta extracción no sean objeto de un nuevo ataque”.
César Sotomayor, director de Seguridad de la Gobernación de Bolívar
El atentado, que sigue bajo investigación para confirmar la autoría del ELN, se inscribe en la crisis de seguridad que azota el sur de Bolívar por la disputa territorial entre el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc por las rentas de la minería ilegal y las rutas del narcotráfico. Videos difundidos en redes sociales mostraron las explosiones provocadas por los drones, mientras Corpades denunció la suspensión de clases tras el ataque. Este hecho reaviva la urgencia de una intervención integral del Estado en una región donde la violencia no cesa y la población civil queda atrapada en el fuego cruzado.










