Un atentado con explosivos sacudió en la madrugada del miércoles 27 de mayo las instalaciones del Batallón de Infantería Mecanizada No. 6 Cartagena, ubicado en el kilómetro cinco de la vía Riohacha–Maicao, frente a la denominada Vía Cucurumana, que conduce a resguardos indígenas. El ataque, ejecutado mediante artefactos tipo cilindro bomba en la modalidad conocida como «tatucos» —que según explicó el secretario de Gobierno de La Guajira, Misael Velázquez, crean pistas con cables para realizar el lanzamiento—, dejó un saldo de doce militares heridos, ninguno de gravedad, y significativos daños materiales tanto en el recinto castrense como en viviendas civiles aledañas.
Entre los afectados se cuentan dos suboficiales, siete soldados profesionales y tres regulares, todos ellos atendidos de inmediato por los servicios médicos del batallón y posteriormente en el hospital de Riohacha. “No hay heridos de gravedad. Obviamente, por las esquirlas de los explosivos y también por el sitio en el que se encontraban en la guardia hay heridos, pero no hay ninguno de grave”, declaró Velázquez, quien repudió el hecho en nombre del Gobierno departamental y ofreció solidaridad a las familias de los uniformados. La explosión, cuyo rango se estimó entre 350 y 400 metros, destruyó la guardia, un cuarto de alistamiento, baños, dormitorios y la fachada del batallón, además de impactar escuelas y viviendas particulares, lo que provocó evacuaciones preventivas y alarma entre los residentes del sector.
El ELN como principal hipótesis y el contexto de violencia en La Guajira
Las autoridades investigan el atentado como una posible represalia por las recientes capturas de integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo que, según el corresponsal de Caracol Radio en La Guajira, Joner Alvarado, “es el de mayor influencia en la zona”. La presencia de al menos tres grupos armados en el departamento agrava la situación de seguridad, y el ELN mantiene un poder significativo en áreas como Montes de Oca y la Troncal del Caribe. Tras la detonación, la Policía y expertos antiexplosivos realizaron un barrido de urgencia para asegurar el perímetro, mientras se espera un informe técnico definitivo sobre el tipo de explosivo empleado. El secretario de Gobierno reiteró que, pese a la magnitud del ataque, “gracias a Dios no hay heridos de gravedad”, aunque las esquirlas alcanzaron a los militares que se encontraban en la guardia. La comunidad permanece en alerta mientras las pesquisas avanzan para dar con los responsables de este nuevo golpe contra la Fuerza Pública en la región.












