Atlético Bucaramanga negocia con Peirano para DT en 2026, sin despido de Álvarez

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El Atlético Bucaramanga se encuentra en la recta final de las negociaciones para contratar al entrenador uruguayo Pablo Peirano como su nuevo técnico de cara al segundo semestre de 2026, según revelaron los periodistas Felipe Sierra y Mariano Olsen. Sin embargo, el club enfrenta un posible conflicto legal al no haber despedido oficialmente a Leonel Álvarez, quien fue apartado de sus funciones desde mediados de abril y mantiene un contrato vigente hasta diciembre de 2026, por lo que espera recibir una indemnización completa.

La directiva ‘Leoparda’ busca un cambio total en el banquillo tras las tempraneras eliminaciones del equipo en la fase inicial de la Liga BetPlay y la Copa Sudamericana, dejando al club sin un técnico en propiedad durante varios meses. Mientras tanto, el cuerpo técnico de Álvarez discute los términos de una rescisión amistosa para evitar una demanda judicial, en medio de rumores que lo vinculan con un posible regreso a Independiente Medellín, donde ya conquistó títulos en 2009 y 2016.

Peirano exige mejoras en la infraestructura

Las conversaciones con Peirano, quien regresaría al fútbol colombiano tras su exitoso paso por Independiente Santa Fe, avanzan a buen ritmo, aunque el uruguayo ha solicitado mejoras en la sede deportiva de Bucaramanga como condición para firmar. Durante su etapa en Santa Fe, Peirano llevó al equipo a la final de la Liga BetPlay 2024-I, donde cayó en penales ante el propio Bucaramanga, y dejó una base sólida que permitió el título en el 2025-I bajo la dirección de Jorge Bava.

Por su parte, el Independiente Medellín, que evalúa el regreso de Álvarez, continúa bajo la guía de Sebastián Botero en competiciones como la Copa Colombia y la Copa Libertadores, donde enfrentará a Cusco de Perú el próximo 20 de mayo en el marco del grupo A. Esta situación deja en el aire el futuro inmediato del ‘Leopardo’, que deberá resolver el entuerto contractual con Álvarez antes de oficializar la llegada de Peirano y planificar un semestre de recuperación en Bucaramanga, Colombia.

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