Atlético Mineiro descartó los planes de alquilar vuelos privados para trasladar a sus aficionados a la final de la Copa Sudamericana en Barranquilla, luego de que las cotizaciones alcanzaran 900.000 dólares, equivalentes a cerca de 2.600 millones de pesos colombianos. En su lugar, el club brasileño optó por subsidiar el viaje de sesenta miembros de las barras organizadas, quienes llevarán instrumentos de percusión para apoyar al equipo durante los noventa minutos del partido. La decisión fue comunicada oficialmente por la institución, que señaló que no escatimó esfuerzos para hacer viable una operación especial de transporte, pero que los costos resultaron extremadamente elevados.
Más de ocho mil entradas han sido vendidas para el sector exclusivo de la hinchada de Atlético Mineiro en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, que tiene capacidad para 65.000 espectadores. El subsidio para los sesenta barristas seleccionados representa una inversión cercana a los 300 millones de pesos colombianos, una cifra significativamente menor frente a los 2.600 millones que costaba fletar aeronaves. La falta de vuelos directos y la imposibilidad de sumar frecuencias regulares por parte de las aerolíneas, pese a las gestiones del club con la Alcaldía de Belo Horizonte y diversas compañías aéreas, limitaron el respaldo institucional a este grupo reducido.
Una logística inviable
El club mineiro, en conjunto con el Instituto Galo y el apoyo económico del Club de los 113 y otros patrocinadores, decidió concentrar sus recursos en garantizar la presencia de una representación simbólica de su afición en Colombia. Los hinchas seleccionados no solo viajarán para alentar, sino que portarán instrumentos de percusión para crear ambiente en las gradas del estadio barranquillero. Mientras tanto, para los seguidores que permanezcan en Brasil, Atlético Mineiro instalará pantallas gigantes a las afueras de la Arena MRV en Belo Horizonte, permitiendo vivir la transmisión pública de la final.
«El Club no escatimó esfuerzos para hacer viable una operación especial de transporte, pero se topó con costos extremadamente elevados», señaló Atlético Mineiro en un comunicado oficial.
La final, programada para el 21 de noviembre, enfrentará a Mineiro con Boca Juniors en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez. La ciudad de Barranquilla, que ya se prepara para recibir grandes flujos de visitantes con el Carnaval de 2026 —evento que generará más de 840.000 millones de pesos colombianos, 820.000 visitantes y 195.000 empleos directos e indirectos—, se alista para acoger a las delegaciones y aficionados de ambos equipos. La decisión de Mineiro refleja las complejidades logísticas y económicas que implica movilizar a miles de hinchas a través de Sudamérica para un evento de esta magnitud.









