La Mesa Nacional de Educación Privada (Mnep), gremio que agrupa a jardines infantiles, preescolares y colegios privados en Colombia, advirtió mediante un comunicado público que el aumento del 23,7 por ciento en el salario mínimo para 2026 genera un desbalance financiero severo en las instituciones educativas del sector privado, lo que podría derivar en despidos masivos, recortes de jornadas laborales, informalidad educativa y hasta cierres de establecimientos. Este llamado urgente va dirigido al Gobierno del presidente Gustavo Petro, solicitando medidas como subsidios temporales y la derogatoria del decreto salarial para evitar una crisis que altere la estructura de costos del sector.
El incremento salarial triplica el 7 por ciento autorizado por el Gobierno para las matrículas y pensiones, lo que significa que los egresos crecerán más de tres veces por encima de los ingresos permitidos, haciendo imposible sostener la operación bajo las mismas condiciones. Este impacto es especialmente grave en la educación inicial y preescolar, donde la baja relación docente-niño requerida eleva los costos laborales, que representan el principal referente salarial del sector no por falta de voluntad, sino por limitaciones estructurales de ingresos.
Consecuencias y propuestas de la Mnep
Entre las posibles repercusiones destacan la pérdida de empleo formal, la reducción de jornadas y el cierre de instituciones que cubren la demanda educativa donde el Estado no alcanza. Para mitigar esta situación, la Mnep propone un subsidio temporal a la nómina para estratos 1 al 3, alivios parafiscales, la derogatoria del decreto de aumento salarial, una gradualidad en su aplicación, la creación de un fondo de compensación sectorial y líneas de crédito preferenciales.
“el salario mínimo constituye el principal referente salarial del sector, no por falta de voluntad, sino por limitaciones estructurales de ingresos”
Mesa Nacional de Educación Privada (Mnep)
“este escenario genera un desequilibrio financiero severo, en el cual los egresos crecen más de tres veces por encima de los ingresos autorizados, haciendo materialmente imposible sostener la operación bajo las mismas condiciones”
Mesa Nacional de Educación Privada (Mnep)
Por su parte, el presidente Gustavo Petro ha defendido su política salarial argumentando que la inflación en Colombia siempre sube por el precio de los alimentos y no por el salario mínimo, por lo que insiste en dotar a la agricultura de insumos más baratos y tierra fértil para controlarla. Este contraste entre el sector educativo privado y el Ejecutivo pone en evidencia tensiones crecientes en el marco de las políticas económicas para 2026.

















