La Secretaría de Seguridad de Bogotá, en coordinación con la Policía Nacional a través de la Sala Técnica de Automotores de la DIJIN, emitió una recomendación dirigida a todos los compradores de vehículos usados en Colombia: verificar los antecedentes del automotor antes de cerrar cualquier negocio. Esta advertencia busca prevenir fraudes como el hurto o la figura del “gemeleo”, práctica ilegal que consiste en alterar un vehículo para que aparente la identidad de otro legalmente registrado. Las autoridades insisten en que comprar un carro sin revisión previa puede exponer al comprador al delito de receptación, generar pérdidas económicas y derivar en trámites fallidos.
El proceso de peritaje técnico y legal puede realizarse agendando una cita directamente en la página web de la Policía Nacional. Allí, el interesado debe aceptar los términos del servicio, elegir la ciudad, fecha y hora, diligenciar los datos del solicitante y del vehículo, y pagar la tarifa correspondiente. El costo del peritaje es de dos salarios mínimos diarios legales vigentes, equivalentes a 116.726 pesos colombianos para el año 2025. Luego, en la revisión presencial, se deben presentar los documentos requeridos: fotocopia de la cédula del propietario, original y copia de la licencia de tránsito, y si el vehículo no es llevado por el dueño, la persona que asiste debe llevar fotocopia de su cédula y una autorización con firma y huella del propietario.
Documentación exigida según la antigüedad del vehículo
Las autoridades detallaron que los requisitos varían dependiendo de la edad del automotor. Para vehículos de menos de 10 años se exige copia de la factura inicial y la declaración de importación o el certificado individual de aduana. En cambio, para aquellos con más de 10 años de antigüedad se requiere fotocopia de la factura de venta inicial y la declaración de importación o el certificado individual de empadronamiento. En el caso de personas jurídicas, además se debe presentar el registro de la Cámara de Comercio y copia del documento de identidad del representante legal.
La Sala Técnica de Automotores de la DIJIN realiza revisiones mecánicas, técnicas y legales que permiten certificar la procedencia del automotor y detectar posibles alteraciones en su identificación. Los expertos recomiendan este peritaje especialmente cuando la compra se realiza con particulares o cuando el precio del vehículo es muy bajo en comparación con el mercado. “Comprar un carro usado sin revisión puede salir más costoso que pagar un peritaje”, advierten las autoridades, al recordar que este paso previo es la mejor herramienta para evitar dolores de cabeza legales y financieros.












