La Fiscalía de Udine ha autorizado finalmente la sepultura de Alessandro Venier, el hombre de 35 años asesinado el 25 de julio de 2025 en su vivienda familiar en Gemona del Friuli, en la provincia de Udine, región de Friul-Venecia Julia, por su madre Lorena Venier y su pareja colombiana Maylin Castro Monsalvo. Esta decisión llega exactamente seis meses después del crimen, tras una pericia toxicológica realizada por la médico legista Francesca Sinopoli y el toxicólogo Riccardo Addobbati, que no detectó signos claros de asfixia mecánica, aunque sí niveles letales de Zolpidem en el cuerpo de la víctima.
Según la reconstrucción de los hechos, Venier fue sedado con el fármaco Zolpidem disuelto en limonada, inyectado con insulina y luego sofocado con un cojín, antes de que su cuerpo fuera descuartizado y ocultado en un recipiente con cal viva dentro de la misma casa familiar. El crimen fue descubierto ese mismo día gracias a las confesiones de Lorena Venier y Maylin Castro Monsalvo, quien permanece detenida en la cárcel de Venecia, mientras que la madre ha admitido su participación en el proceso penal abierto. La hija de Venier, que cumplirá un año en los próximos días, se encuentra en una estructura protegida a la espera de una resolución sobre su custodia.
Debate sobre la causa de la muerte
La defensa de Castro Monsalvo, a cargo de los abogados Federica Tosel y Francesco De Carlo, cuestiona la versión de la sofocación y sostiene que los niveles letales de Zolpidem encontrados en el cuerpo explican por sí solos la muerte de Venier, por lo que ha solicitado la integración de más exámenes toxicológicos, especialmente sobre la insulina. El alcalde de Gemona del Friuli ha confirmado que el funeral será inminente en los próximos días, en medio de una respuesta social marcada por el impacto en la comunidad local, donde los Carabinieri han intensificado los controles tras el hallazgo del cuerpo en la vivienda.
Este caso, que ha conmocionado a Gemona del Friuli, mantiene abiertas las investigaciones sobre los detalles precisos del homicidio, el descuartizamiento y el ocultamiento, mientras la familia y la justicia buscan respuestas definitivas en un proceso que sigue su curso en los tribunales de Udine.












