En un trágico accidente aéreo ocurrido este miércoles 28 de enero en la vereda Curasica, en la zona montañosa de La Playa de Belén entre los municipios de Hacarí y La Playa de Belén, en el Norte de Santander, se estrelló el avión HK-4709 de Satena, operado por la empresa Searca. La aeronave Beechcraft 1900, que cubría la ruta de Cúcuta a Ocaña, desapareció de los radares poco después de partir en la mañana y debía aterrizar a las 12:10. Campesinos locales localizaron los restos entre densa vegetación en esta área remota del Catatumbo, confirmando la ausencia total de sobrevivientes entre las 15 víctimas fatales, que incluyen 13 pasajeros y dos tripulantes.
Entre las víctimas se encuentran figuras destacadas como el representante a la Cámara Diógenes Quintero, el candidato a curul de paz Carlos Salcedo Salazar, el exconcejal de Ocaña Juan David Pacheco Mejía y su esposa María Sánchez, la neurocirujana María Torcoroma Álvarez Barbosa, el reconocido neurocirujano Rolando Peñaloza Gualdrón, Natalia Cristina Acosta Salcedo, Maira Alejandra Avendaño Rincón, María del Carmen Díaz Rodríguez, Anirley Julio Osorio, Karen Liliana Parales Vera, Anayilsen Quintero, Gineth Rincón y Maira Alejandra Sánchez Criado. La tripulación estaba conformada por el capitán Miguel Vanegas Baquero y el copiloto José Joaquín de la Vega, ambos con amplia experiencia en el sector aéreo.
Experiencia de la tripulación y búsqueda de respuestas
El capitán Vanegas Baquero, quien obtuvo su licencia en 1996 en Aerocentro de Colombia Ltda., acumulaba más de 10.000 horas de vuelo y había operado rutas como Vichada-Medellín-Leticia sin incidentes registrados en tres décadas de carrera. Ingresó a Searca en marzo de 2008 y llevaba 18 años trabajando ininterrumpidamente con la empresa. Por su parte, el copiloto De la Vega contaba con experiencia desde 1995, habiendo laborado en Aerolíneas Centrales de Colombia en vuelos privados nacionales e internacionales. La familia del piloto, incluyendo su esposa Lucía Cabrera, se encuentra en las instalaciones de Searca exigiendo explicaciones, mientras las autoridades de la Aerocivil, lideradas por el director Luis Alfonso Martínez Chimenty, iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro.
«Tenía la licencia desde 1996. Duró un tiempo sin usarla, pero desde marzo de 2008 trabaja con la empresa Searca. Lleva 18 años sin haber parado de trabajar”.
Lucía Cabrera, esposa del capitán Miguel Vanegas Baquero
El impacto en el Norte de Santander es profundo, dado que las víctimas incluyen representantes políticos, profesionales de la salud como el neurocirujano Peñaloza Gualdrón y comerciantes locales, dejando a familias en duelo a la espera de información oficial de la ministra de Transporte María Fernanda Rojas Mantilla y la Aerocivil. Mientras tanto, la última posición registrada del avión apunta a esta zona remota, y las labores de recuperación continúan en un terreno de difícil acceso.
«La empresa aún no se ha comunicado con nosotros y no sabemos qué hacer”.
Lucía Cabrera, esposa del capitán Miguel Vanegas Baquero
Este accidente resalta los riesgos de la aviación en regiones montañosas y remotas como el Catatumbo, donde las condiciones climáticas y el terreno complican las operaciones, y genera consternación entre la comunidad que llora la pérdida de vidas valiosas para la región.















