El artista puertorriqueño Bad Bunny ha conquistado su primer número uno en solitario en la lista Billboard Hot 100 con su tema DtMF, gracias al impacto de su presentación como cierre del show de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium el 8 de febrero. Durante la semana del 6 al 12 de febrero, la canción acumuló 43 millones de streams oficiales, 5,3 millones de impresiones en radio y 12.000 copias vendidas en Estados Unidos, lo que impulsó no solo DtMF al primer puesto, sino también otros cuatro temas suyos en el top 10: Baile inolvidable, Nuevayol y Tití me pregunté.
La actuación de Bad Bunny rompió récords históricos de audiencia y reproducciones posteriores al Super Bowl, superando marcas previas establecidas por Shakira y Jennifer Lopez en 2020. El show atrajo a más de 135 millones de espectadores, convirtiéndolo en el más visto de la historia, por encima de las presentaciones de Kendrick Lamar en 2025 y Michael Jackson en 1993, ambas con 133 millones. En YouTube, el video oficial de DtMF alcanzó 48 millones de reproducciones en las primeras 24 horas, eclipsando los 47 millones de Shakira y Lopez, mientras que en Spotify, la pista registró 16,7 millones de streams el 9 de febrero, un récord para una canción en español que supera los 14,3 millones de Shakira.
Récords rotos y hitos históricos
Este logro marca un hito para Bad Bunny, quien previamente había alcanzado el número uno con colaboraciones como I Like It junto a Cardi B y J Balvin en 2018, pero ahora se convierte en el primer solista en español en encabezar el Hot 100 sin colaboradores. DtMF, una canción completamente en español del álbum Debí Tirar Más Fotos bajo el sello Rimas, también impulsó al disco entero con 83,5 millones de reproducciones en Spotify ese mismo día del 9 de febrero; Baile inolvidable sumó 11 millones y Nuevayol superó los 10 millones, mientras Tití me pregunté regresó al listado de éxitos.
El fenómeno post-Super Bowl demuestra el poder de una interpretación en vivo ante millones, combinada con el crecimiento en streams, radio e impresiones, consolidando a Bad Bunny como un dominador global de las listas musicales desde su natal Puerto Rico hasta los charts estadounidenses.















