Bala de policía alojada entre corazón y pulmones de estudiante en Pereira

Compartir en redes sociales

Una bala perdida, disparada por una patrullera de la Policía Nacional, permanece incrustada entre el corazón y los pulmones de Camila García Valencia, una estudiante de 20 años de la Universidad Tecnológica de Pereira, desde el mediodía del sábado 30 de mayo. La joven se convirtió en la víctima colateral de un confuso operativo policial que se desarrollaba en la calle 18 con carrera 10, en la zona aledaña al centro comercial Ciudad Victoria. Lo que para Camila comenzó como una mañana de diligencias rutinarias terminó en una pesadilla: un proyectil de arma oficial le perforó el tórax y, tras una cirugía de urgencia que ella describe como «prácticamente a corazón abierto», su vida cambió para siempre.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 11:35 de la mañana, cuando una patrulla acudió a intervenir a un vendedor informal que, según la versión oficial de los hechos, extrajo un machete y lesionó a un subintendente de la Policía. El forcejeo escaló de tal forma que, tras fallar una pistola Taser, una patrullera disparó su arma reglamentaria. La bala, en lugar de impactar al agresor, encontró el cuerpo de Camila, quien transitaba por el lugar ajena al operativo. La joven relató que en el momento sintió un fuerte golpe, que inicialmente asoció con bolas de paintball debido a un arma de aspecto extraño que vio en manos de los agentes. «No lo percibí como una bala, sino como un golpe», narró Camila, quien segundos después vio cómo un círculo de sangre empezaba a extenderse en su buzo.

Una agonía sin auxilio oficial

Lo más grave, denuncia la familia, es la falta de auxilio inmediato por parte de las autoridades. Mientras Camila se desangraba, fueron las personas del lugar, transeúntes y comerciantes, quienes reaccionaron con rapidez y la trasladaron a la clínica Comfamiliar. Allí ingresó como NN, sin identificación ni documentos, y sola, completamente sola. «Las personas me salvaron la vida, actuaron rápido», agradeció la víctima, aunque el dolor y la rabia por el abandono institucional son evidentes en su relato. En medio de la confusión, su familia se enteró por rumores en redes sociales, donde la daban por muerta y, peor aún, por embarazada. «Mi nombre es Camila García, no, no estoy embarazada y no morí, por suerte», sentenció con la fuerza de quien ha sobrevivido a lo peor.

«El 30 de mayo salí de mi casa sin imaginar que horas después estaría luchando por mi vida en un quirófano. Ese día tenía todo planeado, tenía muchas diligencias que hacer.»

Camila García Valencia, víctima

La cirugía a la que fue sometida fue de una complejidad extrema. Los médicos tuvieron que realizar una amplia incisión en el tórax y colocarle dos tubos laterales para succionar la sangre que se había acumulado internamente. «Toda la sangre se quedó dentro de mí. Mi corazón, la forma en la que yo lo entiendo, es que se estaba ahogando», explicó Camila, describiendo el tormento de sentirse sofocada por su propia sangre. La bala, diminuta pero devastadora, permanece alojada entre dos órganos vitales, presionando una arteria, lo que le genera vómitos y mareos constantes. La recuperación, lenta y dolorosa, la obliga a realizar terapias respiratorias cada hora y a dormir casi sentada en la casa de su abuela, para mitigar el dolor que irradia de su pecho.

Camila, que sueña con retomar sus estudios y su vida normal, ha decidido no callar. A través de sus redes sociales ha denunciado los hechos y anunciado acciones legales. Mientras tanto, la Policía Nacional, según la fuente consultada, no ha emitido ninguna declaración oficial sobre el caso, ni ha ofrecido explicaciones sobre el protocolo fallido que terminó con la vida de una joven estudiante en vilo. La historia de Camila García no es solo la de una víctima de la violencia institucional, sino la de una lucha diaria por respirar, por sentarse, por vivir, mientras una bala anónima le recuerda cada segundo que la muerte, esa vez, pasó de largo.

Sigue leyendo

El rincón de Las Poderosas

Colombia en la cumbre continental

Un título histórico que ratifica un proceso y llama la atención sobre el camino que queda por recorrer El título de la Selección Colombia Femenina

Leer más »