El Banco de Bogotá encendió las alarmas en Colombia al alertar sobre una creciente modalidad de fraude telefónico conocida como vishing, en la que delincuentes suplantan los números oficiales de la entidad para robar claves, códigos de seguridad y datos personales de los usuarios. La advertencia, difundida recientemente y replicada por Blu Radio, afecta de manera directa a los clientes que utilizan la línea de atención Servilínea, pues los criminales han logrado simular llamadas provenientes de ese canal oficial para engañar a las víctimas.
La mecánica del engaño es particularmente sofisticada, ya que los estafadores emplean técnicas de suplantación de identidad telefónica que hacen aparecer en la pantalla del celular un número idéntico o muy similar al de la línea oficial de atención. Durante la llamada, los delincuentes alegan transacciones sospechosas, bloqueos de productos o problemas con cuentas bancarias, generando presión y urgencia en la víctima para que esta entregue voluntariamente información sensible como contraseñas, códigos de seguridad o datos personales. Además, la estrategia se complementa con el envío posterior de mensajes de texto o WhatsApp que contienen enlaces fraudulentos, presuntamente para verificar operaciones, bloquear productos o solucionar inconsistencias, pero que en realidad dirigen a páginas web falsas diseñadas para capturar la información.
La entidad financiera fue enfática al señalar que el número visible en el identificador de llamadas no es una garantía de autenticidad, y recordó que algunas de sus líneas de atención al cliente están concebidas principalmente para recibir comunicaciones, no para realizar llamadas salientes. Esta precisión cobra especial relevancia en un contexto donde el vishing, que es una variante del phishing pero ejecutada por vía telefónica, se ha convertido en una de las amenazas de mayor crecimiento en el país.
Cifras que encienden las alertas sobre el vishing
El impacto de esta modalidad delictiva no es menor. Según un estudio de Tendencias de Fraude de TransUnion, con corte al primer semestre de 2026, el 25 por ciento de las personas que manifestaron haber perdido dinero a causa de algún fraude señaló que el caso estuvo relacionado con el vishing. La cifra evidencia que esta técnica ya no es un fenómeno aislado, sino una preocupación central en la seguridad financiera de los colombianos, y explica por qué el Banco de Bogotá decidió emitir una alerta pública para prevenir a sus clientes.
Ante este panorama, la entidad entregó una serie de recomendaciones clave para evitar caer en las redes de los estafadores. La principal advertencia es clara: si durante una llamada solicitan contraseñas, claves, códigos de seguridad o cualquier dato sensible, la persona debe terminar la comunicación de inmediato y contactar directamente al banco a través de los canales oficiales, como la aplicación móvil o el sitio web institucional, en lugar de devolver la llamada al número recibido. La entidad también recomendó no seguir instrucciones para descargar aplicaciones ni abrir enlaces enviados por mensajería, pues estos pueden conducir a sitios fraudulentos.
El Banco de Bogotá insistió en que ningún asesor legítimo solicitará jamás información confidencial por llamada, mensaje de texto, WhatsApp o canales similares, y pidió a los clientes desconfiar de cualquier comunicación que genere urgencia o miedo. La falta de declaraciones textuales directas de los voceros del banco en el material difundido no resta contundencia al mensaje: la prevención sigue siendo la principal herramienta frente a un fraude que explota la confianza de los usuarios en los canales oficiales. La institución continuará monitoreando estas amenazas y recordando a sus clientes que la información es un tesoro que debe protegerse siempre.










