La Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener la tasa de interés de política monetaria en 9,25%, con cuatro votos a favor de esta postura, dos a favor de una reducción de 50 puntos básicos y uno por una baja de 25 puntos básicos, según las minutas de sus reuniones de septiembre y octubre. Esta decisión se enmarca en una advertencia clara contra un aumento elevado del salario mínimo para 2026, como el insinuado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, que podría rondar los 1,8 millones de pesos mensuales, debido a los riesgos inflacionarios que ello generaría, en medio del debate que involucra también al ministro del Interior, Armando Benedetti, y a los empresarios.
El emisor advierte que un incremento tan alto del salario mínimo, con propuestas oficiales que se conocerán a comienzos de diciembre, podría presionar los precios, fomentar la indexación y elevar la inflación por encima de la meta de 3% más la productividad, complicando el cierre de 2025 con cifras altas de inflación. Las minutas destacan el reciente aumento de la inflación total en los últimos tres meses y la inflexibilidad de la inflación básica sin alimentos ni regulados, como síntomas inquietantes de indexación de precios.
Riesgos de indexación y debilitamiento de la política monetaria
En este contexto, el Banco de la República enfatiza que esta situación podría acentuarse en 2026 si el Gobierno insiste en un salto salarial significativo, conjugándose con la inercia inflacionaria de fin de año, lo que debilitaría un esquema de política monetaria que ha traído grandes beneficios al país en lo corrido del siglo, como mayor crecimiento económico con estabilidad de precios y la profundización del mercado financiero. Además, se suman riesgos adicionales en precios de alimentos y bienes regulados, como el gas natural, ante la creciente dependencia de importaciones para usos industrial y doméstico, lo que agrava las presiones inflacionarias.
«El incremento de la inflación total en los últimos tres meses y la inflexibilidad de la inflación básica sin alimentos ni regulados revelan síntomas inquietantes de indexación de precios”
Minutas de la Junta de octubre, Banco de la República
«Esta situación podría acentuarse en 2026 si el incremento del salario mínimo resulta tan elevado como lo ha insinuado el Gobierno, lo cual se conjugaría con la propia inercia inflacionaria que se deriva de una inflación alta al finalizar 2025”
Minutas de la Junta de octubre, Banco de la República
«Ello debilitaría un esquema de política que le ha traído grandes beneficios al país en lo corrido del siglo, incluyendo un mayor crecimiento económico con estabilidad de precios y la profundización del mercado financiero”
Minutas de la Junta, Banco de la República
El debate sobre el salario mínimo 2026 enfrenta al Gobierno, que busca un incremento importante para mejorar el poder adquisitivo, con los empresarios escépticos y el Banco de la República en una postura restrictiva, advirtiendo que una inflación descontrolada erosionaría precisamente los ganancias para los trabajadores, en un panorama donde el objetivo de inflación del 3% queda descartado en el corto plazo.

















