En una decisión que ha generado una profunda crisis institucional, la Junta Directiva del Banco de la República, integrada por miembros como César Giraldo, Mauricio Villamizar, Olga Lucía Velásquez, Laura Moisá y Bibiana Taboada, junto al gerente general Leonardo Villar, aprobó este 31 de marzo en Bogotá un aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de política monetaria, elevándola al 11,25 por ciento. La votación resultó en cuatro votos a favor del incremento, dos por una reducción y uno por mantenerla sin cambios, lo que provocó el abandono inmediato de la reunión por parte del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien calificó la medida como desproporcionada y ajena a la realidad económica y social del país.
La decisión responde a indicadores macroeconómicos preocupantes, como una inflación persistente que se ubicó en 5,4 por ciento en enero y 5,3 por ciento en febrero, con la inflación básica en 5,4 por ciento y 5,5 por ciento respectivamente en esos meses. Aunque hubo una ligera moderación por la caída en precios de servicios regulados, las expectativas de inflación de analistas para finales de 2026 se mantienen en 6,3 por ciento —ligeramente por debajo del 6,4 por ciento anterior—, mientras que las del mercado de deuda rondan el 7 por ciento y el crecimiento del PIB para 2025 se proyecta en 2,6 por ciento, inferior al 2,9 por ciento previsto inicialmente. Factores internacionales, como el conflicto en Irán y el alza en precios del petróleo y gas, agravaron el panorama que justificó la medida para el banco.
Tensión entre Gobierno y Banco Central
Germán Ávila expresó su desacuerdo de manera contundente antes de retirarse, argumentando que la Junta ignora reiteradamente las reflexiones sobre la realidad del país y que este incremento adicional afectará de manera sostenida las dinámicas económicas nacionales.
“estas reflexiones son permanente y reiteradamente desconocidas por parte de estos miembros de la Junta Directiva y hoy han llegado a un exceso en la búsqueda de esa manera de interpretar la realidad del país, proponiendo un incremento adicional de 100 puntos en la tasa de referencia, con lo cual van a afectar de manera sostenida y significativa las dinámicas de la economía en el país”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
El ministro añadió que su salida marca una distancia significativa entre el Gobierno y el Banco de la República, la cual solo se reconsiderará si el emisor entiende la necesidad de coherencia con la coyuntura económica y social.
“En estas circunstancias, el Ministerio ha tomado la decisión de retirarse de la Junta Directiva que se realiza en el día de hoy del Banco de la República y establecer claramente entre el Gobierno y el Banco de la República una distancia significativa que solamente será reconsiderada en la medida en que el Banco de la República entienda que debe haber una coherencia con la realidad económica del país y con la realidad social del país”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
Defensa de la autonomía del Banco
Por su parte, Leonardo Villar defendió la independencia del banco, recordando que su misión principal, establecida en la Constitución Política, es mantener el poder adquisitivo de la moneda colombiana. Rechazó las acusaciones de decisiones basadas en intereses particulares y enfatizó que todos los miembros de la Junta, salvo el ministro que depende jerárquicamente del presidente, actúan con autonomía por convicciones en beneficio de la sociedad.
“La principal misión del banco es mantener el poder adquisitivo de la moneda colombiana”
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
“Entiendo que planteó que la Junta Directiva o los cuatro miembros que están tomando la decisión de subir la tasa de interés están tomando decisiones basados en intereses particulares. Yo debo decir rotundamente que eso no es así”
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
“Debo decir que la Junta Directiva, todos sus miembros, diferentes al ministro, actúan por sus convicciones, por lo que creen que es mejor para la sociedad en su conjunto y siguiendo un mandato constitucional”
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
La controversia ha desatado reacciones inmediatas: la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, cuestionó la presión política sobre el banco, mientras el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo defendió su independencia. Esta tensión política entre el Gobierno y el Banco de la República podría marcar un punto de inflexión en la gestión monetaria del país, en medio de un entorno económico desafiante.











