La Junta Directiva del Banco de la República decidió subir la tasa de interés de política monetaria a 12,25% el pasado 30 de septiembre de 2026, en medio de una votación dividida que reflejó la tensión entre el control de la inflación y los riesgos para la actividad económica. La decisión se tomó ante un repunte inflacionario que ya duplica la meta del 3%, impulsado por el alza en alimentos, energía y servicios, y agravado por la amenaza del fenómeno de El Niño, que para el periodo 2026-2027 se proyecta como el más fuerte en tres décadas en Colombia.
La votación dejó ver cuatro posiciones distintas. Cuatro directores, entre ellos el gerente general Leonardo Villar, votaron a favor de un incremento de 25 puntos básicos, mientras que dos miembros optaron por mantener la tasa en el 12% anterior. Un séptimo director propuso un ajuste más agresivo de 50 puntos básicos, pero terminó acompañando a la mayoría. De esta forma, el alza acumulada desde el cierre de 2025 alcanza los 275 puntos básicos, en un esfuerzo por contener una inflación que en agosto se situó en 6,2% anual, superando el 6% registrado en julio.
La mayoría que respaldó el incremento argumentó que la inflación total ha continuado aumentando a niveles que más que duplican la meta de inflación, según señalaron en las minutas de la reunión. Los directores de esta facción sostuvieron que la política monetaria aplicada durante el primer semestre logró moderar las expectativas, pero no las acercó lo suficiente al objetivo del 3%. Por el contrario, los dos directores que votaron por mantener la tasa consideraron que la postura monetaria actual ya es altamente contractiva y que una parte relevante de la inflación proviene de rubros como alimentos, precios regulados y servicios indexados, como los arriendos, que responden lentamente a los cambios en la tasa de interés.
Las cifras que sustentan la decisión
El panorama inflacionario se ha tornado complejo. La inflación de alimentos llegó a 6,1% en agosto, mientras que los precios regulados escalaron a 6,8% y los servicios a 7,2%. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados, alcanzó 6,1%, su nivel más alto desde junio de 2024. Las expectativas de inflación para el cierre de 2026 subieron a 6,8%, y a dos años se ubican en 4%, todavía por encima de la meta del 3%.
En medio de este escenario, la economía colombiana muestra señales mixtas. El crecimiento económico del segundo trimestre de 2026, desestacionalizado, fue de 3,4% anual, pero el indicador de seguimiento económico (ISE) de julio cayó a 1,1% anual, muy por debajo del 3,5% registrado en junio. La industria manufacturera se contrajo 2,3% anual en julio, mientras que las ventas reales del comercio minorista crecieron 5,3% y las importaciones en dólares aumentaron 22,3% anual. Los directores que defendieron mantener la tasa señalaron que, con una inflación de 6,2% y una tasa de 12%, la tasa de interés real observada rondaba el 6%, un nivel que consideraron suficientemente restrictivo.
Riesgos climáticos, geopolíticos y fiscales
La decisión de la Junta estuvo cruzada por múltiples factores de riesgo. El fenómeno de El Niño 2026-2027, proyectado como uno de los más intensos de las últimas décadas, amenaza con seguir presionando los precios de los alimentos y la energía. A esto se suma un entorno internacional adverso, con políticas restrictivas en las economías desarrolladas que presionan el tipo de cambio y reducen el apetito por activos emergentes. Adicionalmente, el nuevo Gobierno deberá emprender un ajuste fiscal que, sumado a la reconstrucción tras un reciente terremoto, configura un panorama de incertidumbre que la Junta evaluará antes de sus próximas decisiones.
«La inflación total ha continuado aumentando a niveles que más que duplican la meta de inflación»
Grupo de cuatro directores que votaron por el alza de 25 pb, Minutas de la Junta Directiva del Banco de la República, 30 de septiembre de 2026
«La actual postura monetaria es altamente contractiva»
Dos directores que votaron por mantener la tasa en 12%, Minutas de la Junta Directiva del Banco de la República, 30 de septiembre de 2026
La Junta Directiva, compuesta por Mauricio Villamizar, el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez, el gerente general Leonardo Villar, César Giraldo, Bibiata Taboada, Olga Lucía Acosta y Laura Moisá, dejó claro que la evolución del fenómeno de El Niño, la reconstrucción post-terremoto y las medidas de política fiscal serán determinantes para las próximas reuniones. La decisión de septiembre, aunque dividida, reafirma la prioridad del Emisor de contener una inflación que, pese a los esfuerzos, sigue mostrando una resistencia que preocupa a la autoridad monetaria y a los analistas que observan con atención el rumbo de la economía colombiana.










