Bandas de Medellín protegen capos narcos extranjeros por hasta $30 millones semanales

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Bandas criminales en Medellín están ofreciendo servicios de protección a capos del narcotráfico extranjeros por sumas que alcanzan hasta 30 millones de pesos semanales, según una alerta emitida por la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades). En operativos realizados en los últimos días en la capital antioqueña y el municipio de Granada, en el oriente de Antioquia, se capturaron dos panameños vinculados a crímenes transnacionales, con el apoyo de la Policía de Panamá e Interpol. Entre los detenidos destacan Juan Abdiel Chérigo, conocido como alias Coya, un enlace entre Panamá y Colombia con nexos al Clan del Golfo, y alias Balín, líder de la pandilla SAM 23 o Jordan 23 de Panamá, ambos con Notificación Roja de Interpol.

Estos esquemas de seguridad privada ilegal incluyen no solo escoltas armados, sino también facilitación de transporte, alojamiento y protección integral, utilizando armas legales, alquiler de pistolas y servicios de escolta sin ningún tipo de control estatal. Los costos varían desde 700 mil pesos hasta dos millones diarios para un servicio básico, escalando a ocho o diez millones semanales, y hasta 25 o 30 millones para operaciones complejas. En los allanamientos se incautaron tres armas de fuego y cinco celulares, además de tres capturas adicionales, en un contexto donde Medellín alberga cerca de 350 bandas criminales que financian sus actividades con estos servicios ofrecidos a narcotraficantes foráneos atraídos por la conectividad estratégica de la ciudad, su cercanía a Urabá y las rutas portuarias, sumado al desempleo, la informalidad laboral y la debilidad de los controles estatales.

Armas legales y vulnerabilidades en el sector de vigilancia

La llegada de jefes extranjeros del narcotráfico a Medellín como nodo transnacional ha sido facilitada por empresas de vigilancia legales que no verifican antecedentes de sus clientes, permitiendo que personas condenadas por narcotráfico porten armas con salvoconductos y credenciales de escoltas. Fernando Quijano, director de Corpades, alertó sobre la proliferación de armas en manos de jóvenes, exmilitares y expolicías retirados que alquilan pistolas para prestar estos servicios ilegales, convirtiendo a la ciudad en un entorno favorable para esconderse y coordinar logística criminal, con bandas locales vinculadas a estructuras de mayor alcance dedicadas al narcotráfico, tráfico de armas y trata de personas.

“Hay demasiadas armas legales en manos de ciudadanos muy jóvenes, muchos retirados de las fuerzas militares y de la Policía, que necesitan seguir trabajando. También está el alquiler de pistolas para prestación legal; hay muchas pistolas que hoy están alquiladas en la ciudad”

Fernando Quijano, director de Corpades

“Si yo soy un escolta y tengo una camioneta con blindaje nivel dos, al día me puedo ganar un millón de pesos. Cualquiera que hoy tenga un arma puede prestar servicio de seguridad”

Fernando Quijano, director de Corpades

Respuesta de las autoridades y alianzas delictivas

Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, enfatizó las alianzas de estas bandas para delinquir en torno al narcotráfico y otros delitos, destacando la necesidad de apoyo logístico y de seguridad que demandan estos criminales, al tiempo que denunció una inmensa corruptela alrededor de estos temas, afirmando que en Medellín no hay refugio ni escondedero para criminales. Estas capturas recientes representan un golpe a las redes transnacionales, pero subrayan la urgencia de fortalecer los controles sobre el sector de seguridad privada y reducir la informalidad que nutre estas actividades ilícitas en la región.

“Tienen alianzas para delinquir alrededor del narcotráfico, el tráfico de armas y la trata de personas. Siempre piden apoyo logístico y de seguridad”

Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín

“Hay una corruptela inmensa alrededor de estos temas. En Medellín no hay refugio ni escondedero para criminales”

Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín

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