Bank of America proyecta que el dólar en Colombia cerrará el 2026 alrededor de los 3.500 pesos y se mantendrá en niveles similares hasta el 2027, impulsado por la incertidumbre política nacional y la volatilidad global, según un informe citado por La República. Para el segundo trimestre de 2026, el banco estima un tipo de cambio de 3.550 pesos, descendiendo a 3.525 en el tercero y estabilizándose en 3.500 al cierre del año, para luego subir a 3.600 en el primer trimestre de 2027. Este pronóstico contrasta con el reciente fortalecimiento del peso colombiano, que pasó de 4.300 a 3.700 pesos por dólar, aunque analistas advierten que no es suficiente para generar resiliencia regional frente a economías como Brasil, Chile y Perú, consideradas preferidas por los mercados.
El 13 de mayo, el dólar abrió en 3.781 pesos con una variación positiva de 6,2 pesos, oscilando entre 3.770 y 3.773, con un volumen negociado de 145 millones de dólares. Este comportamiento se vio influido por la inflación interanual de Estados Unidos en abril, que alcanzó el 3,8 por ciento, y la estancada inflación global. En el contexto internacional, el Brent se cotizaba en 108 dólares por barril y el WTI en 102,08 dólares, mientras el índice del dólar marcaba 98,325 puntos, su máximo en siete días.
Factores globales y regionales pesan sobre el peso
La proyección de Bank of America destaca el optimismo excesivo de los mercados como un riesgo, en un panorama donde Colombia mantiene una posición neutral comparada con sus vecinos. En Brasil, el real podría pasar de 5 a 4,90 unidades por dólar en el primer trimestre de 2027, y en Chile, el peso chileno de 890 a 865 al inicio del mismo año. Factores globales como el conflicto en Medio Oriente, el cierre estrecho de Ormuz por Irán en febrero y los precios del petróleo por encima de los 100 dólares agravan la volatilidad, sumados a la expectativa de un alza de tasas de la Reserva Federal con un 35 por ciento de probabilidad en diciembre. Además, la Agencia Internacional de Energía advierte que la producción mundial de petróleo es insuficiente para la demanda, con Rusia reportando 8,8 millones de barriles por día, 460.000 menos que el año anterior, mientras China adquiere crudo iraní pese a las sanciones de Estados Unidos y Donald Trump descarta su apoyo para una guerra.
«la combinación de mercados bursátiles estancados y mayores rendimientos tras los datos de inflación ha dado soporte al dólar»
Ray Attrill, director de estrategia de divisas del National Australia Bank
Estos elementos subrayan la fragilidad del peso colombiano ante un entorno de tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias, donde el dólar gana terreno por la combinación de datos económicos adversos y riesgos persistentes, invitando a inversionistas y autoridades a monitorear de cerca la evolución política interna y las dinámicas globales.












