Barbosa advierte sobre criminalidad en ciudades y pide estrategia estatal

Compartir en redes sociales

El exfiscal General de la Nación Francisco Barbosa publicó una columna en el diario El Heraldo el pasado domingo 30 de agosto, en la que advierte sobre el crítico deterioro de la seguridad en Colombia y reclama una estrategia estatal coordinada para frenar el avance del crimen organizado tanto en zonas rurales como en las principales ciudades del país. En su escrito, Barbosa atribuye esta situación a la política de Paz total impulsada por el expresidente Gustavo Petro, la cual, según su análisis, terminó privilegiando el delito al permitir la expansión de las organizaciones criminales. La administración del presidente Abelardo de la Espriella, que ya empezó a desmontar dicha política y le declaró la guerra a las estructuras armadas, es el escenario en el que el exfiscal plantea la urgencia de una nueva cúpula militar que recupere el control territorial, reconstruya la inteligencia y articule una respuesta institucional sólida.

Barbosa enfatiza que la criminalidad se ha instalado en las urbes colombianas, un fenómeno que exige acciones contundentes. «La criminalidad se instaló también en las principales ciudades del país», señala en su columna, donde además critica el enfoque limitado de las autoridades. «Concentrarse exclusivamente en capturar integrantes y olvidar sus redes financieras y logísticas significa combatir apenas una parte del problema», sostiene el exfiscal, quien propone que la inteligencia militar y policial debe complementarse con la Dirección Nacional de Inteligencia, la Dian y la Uiaf para perseguir de manera integral las economías ilícitas que sostienen a los grupos delictivos.

Los tres ejes de la propuesta

En su análisis, Barbosa plantea tres ejes fundamentales para enfrentar la crisis de seguridad. El primero es el control territorial, que implica recuperar las zonas donde el crimen organizado ha establecido su dominio. El segundo es la reconstrucción de la capacidad de inteligencia, no solo castrense sino también financiera y logística, para desarticular las redes que permiten el movimiento de los grupos criminales a través de corredores que conectan la producción, las ciudades, los puertos y las fronteras. El tercer eje es la articulación institucional, una coordinación que debe involucrar a todas las entidades del Estado para responder de manera conjunta y efectiva.

El exfiscal también hace un llamado de atención sobre las limitaciones presupuestales que enfrenta la fuerza pública. «No se puede exigir una fuerza pública ofensiva con un presupuesto defensivo», advierte, en un contexto agravado por la crisis fiscal sin precedentes que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, ha reconocido. No obstante, Barbosa destaca que la restauración de las relaciones estratégicas con Estados Unidos e Israel abre la puerta a tecnología, entrenamiento, capacidades aéreas, ciberseguridad y herramientas para la persecución de las economías ilícitas, elementos que podrían marcar la diferencia en la lucha contra el crimen organizado.

Sigue leyendo