El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) pronosticó para este martes en Barranquilla una temperatura máxima de 33 grados Celsius, acompañada de una alta probabilidad de lluvia del 67 por ciento y una nubosidad que alcanzará el 97 por ciento durante el día. La capital del Atlántico, ubicada al norte de Colombia y bañada por el mar Caribe, experimentará así una jornada marcada por el calor y la inminencia de precipitaciones, en un contexto de cambio climático donde un día cálido puede convertirse en fuertes lluvias e inundaciones en cuestión de minutos.
Según los datos del IDEAM, la temperatura mínima nocturna descenderá hasta los 25 grados Celsius, mientras que la probabilidad de lluvia durante la noche se reduce al 55 por ciento, con una nubosidad del 89 por ciento. Las ráfagas de viento alcanzarán los 26 kilómetros por hora en el día y los 20 kilómetros por hora en la noche, y el índice de rayos UV se ubicará en un nivel 5, considerado moderado. Barranquilla, que posee un clima tropical seco con una temperatura promedio anual que oscila entre los 26 y 28 grados, se encuentra actualmente en su temporada de lluvias principal, que va de agosto a noviembre con picos en septiembre y octubre, aunque también registra una temporada secundaria de lluvias ligeras entre mayo y junio.
Los climas de Colombia y el contexto del pronóstico
Colombia, según el IDEAM, cuenta con al menos cuatro tipos de clima: tropical, seco, templado y frío de alta montaña, cada uno con sus respectivos subtipos. Este pronóstico para Barranquilla se enmarca en las variaciones térmicas propias del cambio climático, donde las condiciones meteorológicas pueden alterarse rápidamente. La temporada seca en la región, que va de diciembre a abril con los meses más secos entre enero y marzo, contrasta con la actual probabilidad de lluvias, que para este martes se presenta elevada tanto en el día como en la noche, lo que obliga a los habitantes y visitantes de la ciudad a estar preparados para un día de calor intenso que podría derivar en precipitaciones repentinas.












