El ministro del Interior saliente, Armando Benedetti, desmintió categóricamente las versiones que lo señalan de estar gestionando apoyos en el Congreso para que la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella no se realice en una base militar. A través de su cuenta en la red social X, Benedetti rechazó haber hecho “lobby” legislativo, en medio de una controversia desatada tras un informe de Blu Radio que aseguraba su supuesta intervención para incidir en la sede de la ceremonia de transmisión de mando.
La polémica se da en el contexto posterior a la victoria electoral de Abelardo de la Espriella, cuando el presidente saliente Gustavo Petro ya había ordenado que la posesión debe efectuarse en el Congreso de la República, y no en instalaciones militares. Benedetti, quien se encuentra en el epílogo de su gestión al frente del Ministerio del Interior, afirmó en sus declaraciones que ni siquiera recuerda los nombres de todos los congresistas del Pacto Histórico y mucho menos de otras bancadas, dejando claro que su único trámite actual es su retiro de la política. “En política hoy soy un cadáver, ni opino”, sentenció el funcionario, subrayando su intención de apartarse del escenario público.
Petro defiende la Constitución y ordena posesión en el Congreso
El presidente saliente Gustavo Petro, también a través de la red social X, reiteró su posición de que la ley establece claramente la sede del Congreso como el lugar donde el nuevo mandatario debe juramentarse. Recordó que así lo hizo él y todos sus antecesores, y advirtió que ningún establecimiento militar debe servir para la posesión de un presidente de la República. “Como dije, en medio de las lentejuelas del nuevo gobierno no votado por la mayoría del pueblo, la ley dice cuál es la sede del Congreso, y es en una sesión del Congreso donde el nuevo presidente debe posesionarse, tal como lo hice yo y todos los demás”, expresó Petro.
El jefe de Estado saliente fue más allá al ordenar que ningún oficial debe rendir honores militares a un civil hasta que este asuma la jefatura del Estado. En ese sentido, dispuso que la espada de combate de Simón Bolívar regrese al lugar donde vivió junto a Manuela Sáenz. Las declaraciones de Petro incluyeron un tono crítico hacia el presidente electo, al señalar que “que Abelardo no me dé la mano, es más o menos, un halago, pero obedezco las leyes de la constitución de 1991”. En sus mensajes también afirmó que “la soberanía nacional ha sido quebrantada por extranjeros que usurparon el derecho del pueblo a elegir libremente”, en clara alusión a la victoria de De la Espriella.
“Estoy en el epílogo del Ministerio del Interior. No me sé ni los nombres de todos los congresistas del Pacto Histórico, mucho menos los de otras bancadas”“El único trámite que adelanto en estos días es mi retiro. En política hoy soy un cadáver, ni opino”
Armando Benedetti, ministro del Interior saliente
“Ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia”
Gustavo Petro, presidente saliente
Mientras el presidente electo Abelardo de la Espriella se prepara para asumir el cargo, las tensiones en torno al lugar de la ceremonia de posesión y las declaraciones cruzadas entre el gobierno saliente y las versiones periodísticas han marcado la agenda política. Benedetti insiste en que no tiene ninguna injerencia en el proceso y que su papel está concluido, mientras Petro mantiene firme su postura constitucionalista, en un escenario que deja ver las profundas diferencias políticas entre el actual mandatario y el nuevo jefe de Estado.












