Investigadores del Eje Cafetero, liderados por el biólogo Cristian González Acosta de la Universidad del Quindío, junto a Darío Alarcón Naforo y Miguel Méndez Galeano del Grupo de Morfología y Ecología Evolutiva del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, María Alejandra Pinto-Erazo, estudiante doctoral en el Departamento de Biogeografía de la Universidad de Trier en Alemania, y el Dr. Philipp Böning, investigador asociado en el Departamento de Geobotánica de esa misma universidad, han registrado por primera vez en la Isla Gorgona dos especies de serpientes previamente no reportadas: Imantodes inornatus y Urotheca dumerilii. Este descubrimiento, publicado recientemente, eleva a 20 el total de especies de serpientes documentadas en la isla, que hasta ahora contaba con 18 bien caracterizadas.
Los hallazgos ocurrieron durante una expedición enfocada en el reconocimiento de poblaciones de anuros, como parte de un proyecto doctoral sobre una especie de sapo. La Imantodes inornatus, conocida como culebra de cabeza chata o serpiente bejuco, una especie arbórea y nocturna, fue avistada de noche en la estructura de la cárcel abandonada, ahora invadida por la selva, donde se capturó un ejemplar macho adulto de color amarillo-naranja con manchas negras, del que se describió detalladamente su morfología hemipenial. Por su parte, la Urotheca dumerilii, endémica de Colombia, diurna y terrestre que prefiere bosques primarios y secundarios con hojarasca —cuyo último registro databa de 2013—, se encontró durante un recorrido diurno en zonas alejadas del casco urbano. Ambas especies habían pasado desapercibidas debido a sus hábitos específicos de actividad y hábitat.
Importancia científica y nuevos aportes a la biodiversidad insular
Este registro cierra un vacío en la distribución norte-sur de la Imantodes inornatus, convirtiendo a Gorgona en su única localidad insular conocida en Colombia, donde previamente solo se contaban seis registros de Urotheca dumerilii con datos de localidad, siendo este el primero en la isla y el segundo en un área protegida. La isla, pese a ser un lugar extensamente estudiado en cuanto a su fauna de mamíferos, reptiles y aves con múltiples inventarios, demuestra con estos descubrimientos que aún queda mucho por conocer sobre su riqueza biológica.
«Una de ellas, la Imantodes inornatus, la hallamos en la noche, en la estructura de la cárcel abandonada que ahora ha sido conquistada por la selva. Más tarde, realizamos un recorrido diurno en zonas más alejadas del casco urbano y encontramos la Urotheca dumerilii».
Cristian González Acosta, biólogo de la Universidad del Quindío
«La importancia de este hallazgo radica en que Gorgona es un lugar que ha sido muy estudiado en cuanto a su fauna —mamíferos, reptiles y aves— y cuenta con muchos inventarios; sin embargo, esto nos demuestra que aún falta mucho por conocer sobre su riqueza. Es un aporte grandísimo».
Cristian González Acosta, biólogo de la Universidad del Quindío
Los investigadores resaltan la necesidad de mayor colaboración entre entidades públicas y privadas, así como entre científicos, para ampliar el conocimiento sobre las especies locales, especialmente ante el aumento del turismo y los desarrollos en la isla que demandan más estudios de biodiversidad.
«Necesitamos más colaboración entre entidades públicas y privadas, así como entre investigadores para poder ampliar el conocimiento que tenemos sobre nuestras especies. Este es un granito de arena para la ciencia y este trabajo en conjunto revela la importancia de unirnos y sacar a la luz estas investigaciones. Este es un ladrillo que dará base a una futura columna de conocimiento».
Cristian González Acosta, biólogo de la Universidad del Quindío
Este avance, respaldado por la Universidad del Quindío y Parques Nacionales Naturales, subraya la relevancia de las expediciones sistemáticas en ecosistemas protegidos para salvaguardar y documentar la fauna amenazada por cambios humanos.















