La Alcaldía de Bogotá, liderada por Carlos Fernando Galán, ha propuesto un aumento en la tarifa de TransMilenio y el SITP que pasaría de los actuales 3.200 pesos por viaje a 3.450 pesos a partir de 2026, lo que representa un incremento del 7,8 por ciento, superior al IPC proyectado del 4,52 por ciento. Esta medida se incluye en el Proyecto de Acuerdo del Presupuesto 2026, que destina 3,2 billones de pesos al Fondo de Estabilización Tarifaria sin subsidios adicionales, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del sistema y cubrir los costos operativos establecidos en el Plan Distrital de Desarrollo.
El alza de 250 pesos por viaje ha generado controversia, especialmente porque supera la recomendación de TransMilenio, que en su estudio anual de proyecciones sugirió un incremento moderado de solo 150 pesos, equivalente al 4,6 por ciento, acompañado de un FET de 3,3 billones de pesos que dejaría un excedente de 98.622 millones. Para un usuario promedio que realiza dos trayectos al día durante seis días a la semana, el gasto diario ascendería a 6.900 pesos, 41.400 pesos semanales y 165.600 pesos mensuales con la nueva tarifa. Este anuncio llega tras la unificación de las tarifas troncal y zonal a 3.200 pesos implementada a inicios de 2025, que incluyó un alza del 8,47 por ciento, en un contexto donde el salario mínimo aumentó un 9,54 por ciento y el auxilio de transporte un 23,46 por ciento hasta los 200.000 pesos.
Críticas por el impacto en los sectores vulnerables
La concejal Heidy Sánchez, ponente del Proyecto de Acuerdo del Presupuesto 2026, ha alertado sobre las consecuencias de esta propuesta, publicada inicialmente en su cuenta de X, destacando que los usuarios de los estratos 1, 2 y 3, que representan la mayoría de los pasajeros con alta informalidad laboral y mayor dependencia del SITP, serán los más afectados. El debate político y social en el Concejo de Bogotá se centra en el peso desproporcionado que este gasto en transporte ejerce sobre los ingresos de los más pobres, mientras se discuten alternativas para mitigar los efectos en estos sectores vulnerables.
“un aumento desproporcional del 7,8%, muy por encima del IPC de 4,52 tomado como base, va en contra de los usuarios y los habitantes más pobres de Bogotá”
Heidy Sánchez, concejal
“Son los que más les pesa sobre sus ingresos el gasto en transporte y son quienes más utilizan el Sitp”
Heidy Sánchez, concejal
La discusión en el Concejo continúa, con énfasis en buscar soluciones que equilibren la sostenibilidad financiera del sistema de transporte masivo con la protección de los usuarios más necesitados, en medio de un panorama donde las tarifas ya han visto ajustes recientes y los costos de vida siguen presionando los bolsillos bogotanos.

















