La Secretaría de Hábitat de Bogotá, liderada por Vanessa Velasco, proyecta entregar una cifra histórica de 75.000 subsidios de vivienda en 2026, un hito sin precedentes en la capital colombiana. Esta ambiciosa meta del plan Mi Casa en Bogotá prioriza viviendas de superior calidad, estratégicamente ubicadas cerca de estaciones de transporte y con un fuerte enfoque en sostenibilidad, reforzando la formalización urbana mediante incentivos a la demanda, acompañamiento integral y educación financiera para las familias beneficiadas.
Hasta la fecha, el programa ha favorecido a 26.000 hogares, con planes para adjudicar 21.000 nuevos subsidios en 2026, de los cuales 4.000 están destinados al mejoramiento habitacional. Las acciones se concentran en zonas centrales de la ciudad y áreas de desarrollo prioritario, donde el 18 por ciento de los subsidios se dirige, vigilando rigurosamente los proyectos en alianza con entidades como la Fundación Argos y la Secretaría de la Mujer. Todos los desarrollos superan los estándares del plan de ordenamiento territorial en área y calidad, incorporando certificaciones en construcción ecológica, optimización de agua y drenaje sostenible, mientras los subsidios se atan al año de escrituración para brindar tranquilidad a las familias.
Beneficiarios Prioritarios y Equidad Social
Seis de cada diez subsidios llegarán a familias con ingresos equivalentes a 1,6 salarios mínimos legales vigentes, ampliando el acceso por primera vez a estos estratos vulnerables. El 70 por ciento de los beneficios se otorgará a mujeres, el 28 por ciento a jóvenes y más de 2.500 hogares encabezados por víctimas del conflicto armado recibirán apoyo prioritario. Actualmente, el número de constructoras involucradas ha crecido de 20 a 80, con 60 más en cola, impulsadas por programas como Oferta Preferente, que flexibiliza lanzamientos; Reactiva tu Compra, para cierres financieros y escrituración; y Reduce tu Cuota, que alivia hasta un 35 por ciento en la cuota mensual con descuentos de 437.000 pesos durante cuatro años.
«Entregar una vivienda de mejor calidad y mejor localizada es nuestro mayor compromiso».
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá
Desafíos Económicos y Adaptaciones Normativas
El plan integra subsidios para adquisición, arrendamiento y mejoramiento habitacional, adaptándose al incremento del salario mínimo mediante la desindexación de créditos VIS y VIP, aunque esto reduce un porcentaje del presupuesto inicialmente previsto. Por ello, se solicitó al Ministerio de Vivienda una transición normativa para mitigar impactos. Estas medidas buscan mayor equidad para sectores excluidos, fomentando la valorización patrimonial vía formalización y proximidad a megaproyectos de movilidad como TransMilenio y el Metro.
«El plan de vivienda Mi Casa en Bogotá es la meta más ambiciosa que se ha hecho en cualquier ciudad de Colombia».
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá
Velasco enfatizó la novedad de llegar a familias con 1,6 salarios mínimos y la importancia de atar los subsidios a la escrituración, asegurando así la tranquilidad de los beneficiarios en un contexto de ajustes presupuestales por el salario mínimo.
«Por primera vez estamos llegando a familias de uno punto seis salarios mínimos legales vigentes de ingreso en la familia para efectos de entregarles un subsidio».
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá
«El efecto del salario mínimo sí es algo que nos repercute, porque sí se reduce un porcentaje de los subsidios que se tenían pensados en términos del presupuesto».
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá
«Nuestros subsidios van atados al año de la escrituración. Eso es superimportante para las familias, para que tengan esa tranquilidad».
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá
Con esta iniciativa, Bogotá no solo transforma el panorama habitacional de la ciudad, sino que establece un modelo replicable para Colombia, priorizando la inclusión social y la sostenibilidad ambiental en el acceso a la vivienda digna.















