La selección de El Salvador sufrió una humillante derrota por 6-0 ante Guatemala en la segunda fecha de la Liga de Naciones de la Concacaf, un resultado que llevó a su entrenador, el colombiano Hernán Darío «Bolillo» Gómez, a reconocer que podría costarle el puesto. El técnico antioqueño, con pasado en las selecciones de Colombia y Ecuador, no ocultó su frustración tras el partido disputado el 28 de septiembre y calificó el desempeño de su equipo como un «desastre».
El salvador había llegado al encuentro con moral alta luego de golear 3-0 a Martinica apenas tres días antes, el 25 de septiembre, en lo que parecía un inicio prometedor en el torneo. Sin embargo, la debacle frente a Guatemala desmoronó cualquier optimismo y dejó al descubierto graves falencias colectivas. «Con esto lo tienen que echar a uno, este es un resultado que saca a los técnicos», sentenció Gómez al término del partido, asumiendo la responsabilidad de la goleada.
Un golpe duro para «La Selecta»
El entrenador no solo se autoseñaló, sino que también cargó contra el plantel al afirmar que el desastre fue de todos. «La alineación la hemos trabajado todo el año. Es un trabajo constante y hoy se puede señalar como un desastre en todos. Para mí es un desastre del técnico y de los jugadores. No tengo nada que hablar, fuimos un total desastre y tendría que echar mañana a todos», declaró el estratega colombiano, visiblemente molesto.
«Con esto lo tienen que echar a uno, este es un resultado que saca a los técnicos»
Hernán Darío «Bolillo» Gómez, entrenador de la selección de El Salvador
Gómez, quien asumió el cargo de «La Selecta» con la misión de clasificarla a una Copa del Mundo, dejó claro que el presidente de la federación salvadoreña tiene todo el derecho de tomar las decisiones que considere necesarias. La contundente derrota no solo pone en duda la continuidad del cuerpo técnico, sino que también expone las debilidades de un equipo que ahora deberá reaccionar rápido si quiere mantenerse con vida en la Liga de Naciones. La imagen del partido, capturada por Fernando Ruiz para la agencia EFE, refleja la desolación de un banquillo que sabe que el fútbol centroamericano no perdona resultados tan abultados.










