El exsenador Gustavo Bolívar, una de las voces más visibles del Pacto Histórico, encendió las alarmas políticas al advertir que Colombia podría desembocar en una guerra civil si un eventual gobierno de Abelardo de la Espriella intenta “destripar” o “aniquilar” a la izquierda. La advertencia, realizada durante una entrevista en Blu Radio, se produce en medio de una creciente polarización de cara a las elecciones presidenciales del 21 de junio de 2026 y responde a declaraciones atribuidas al candidato presidencial, quien habría señalado que los petristas son “enemigos de la República” y que deben ser vencidos “de todas las formas y desde todos los frentes”. Bolívar, quien también se desempeñó como funcionario del Gobierno, evocó antecedentes de violencia política como los falsos positivos y el exterminio de la Unión Patriótica para dimensionar el riesgo que, a su juicio, representa un discurso de eliminación del adversario.
Advertencias cruzadas y tensión poselectoral
El pronunciamiento de Bolívar se suma al del expresidente Álvaro Uribe, quien días antes, en una transmisión en vivo, advirtió sobre un posible “estallido social violento” después de los comicios. Uribe señaló que sectores de izquierda liderados por Gustavo Petro y el candidato Iván Cepeda prepararían ese estallido tanto si ganan —para imponer reformas “estatizantes neocomunistas”— como si pierden —para desestabilizar al nuevo gobierno—. Frente a este escenario, Bolívar fue enfático al afirmar que la propuesta de Cepeda está centrada en un “acuerdo nacional” y que garantizaría la participación de la oposición, al tiempo que rechazó cualquier plan de disturbios. “Cuando a nosotros en la izquierda nos dicen vencernos de todas las formas, nosotros ya sabemos qué quiere decir”, sostuvo el exsenador, quien también negó haber coordinado sus declaraciones con Carlos Carrillo, presidente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, pese a que ambos han lanzado advertencias similares.
“Si ese señor viene a destripar a la izquierda, se va a formar una guerra civil porque la gente no es manca y no se va a dejar”.
Gustavo Bolívar, exsenador del Pacto Histórico
En paralelo, dirigentes del Pacto Histórico en Cali y el Valle del Cauca rechazaron de plano las versiones sobre un plan de protestas violentas y anunciaron acciones judiciales contra el alcalde de Cali, Alejandro Eder, por sus declaraciones acerca de un eventual estallido social. Eder, quien ha rechazado los llamados a la violencia, no ha presentado pruebas de un plan coordinado. El exministro del Interior Juan Fernando Cristo también cuestionó la estigmatización de Cali y el Valle al asociarlos con desestabilización. Bolívar, por su parte, aseguró que la campaña de Cepeda reconocerá los resultados si las actas de sus testigos coinciden con las de la Registraduría, y afirmó que si De la Espriella llega al Congreso como senador, tendría plenas garantías, en un intento por desmarcarse de la escalada verbal que amenaza con profundizar la fractura política en el país.












