Una vaca en gestación de aproximadamente 500 kilos cayó accidentalmente a una piscina en una finca de la vereda Angelinos, al norte de Bucaramanga, la noche del miércoles 16 de septiembre. El Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga desplegó un operativo de rescate que se extendió por cerca de tres horas y requirió el uso de maquinaria especializada para extraer al animal con vida.
El incidente ocurrió cuando la vaca, que se encontraba en avanzado estado de gestación, resbaló mientras recorría el predio y cayó al agua. Afortunadamente, el bajo nivel de la piscina evitó que el animal se ahogara, pero la situación generó una emergencia que movilizó a cinco bomberos hasta el lugar. Según informó el teniente Jorge Peña, vocero de la institución, la falta de elementos suficientes obligó al equipo a adecuar un trípode especializado y utilizar un diferencial con capacidad de tres toneladas, además de aparejos, para lograr la extracción.
Rescate complejo y animal estresado
“El rescate no fue fácil. El animal estuvo mucho tiempo en el agua. No había elementos suficientes, por lo que fue necesario adecuar el trípode. Al sacarlo, salió asustado y comenzó a correr. Fue necesario sujetarlo con fuerza porque estaba muy estresado”, relató el teniente Peña en declaraciones a El Tiempo. La maniobra culminó con la vaca en un lugar seguro dentro de la misma propiedad, aunque visiblemente alterada por el episodio que también le causó algunos golpes.
Desde el Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga emitieron un comunicado institucional en el que destacaron el trabajo coordinado: “Nuestro equipo de Bomberos Bucaramanga atendió el llamado de la comunidad para realizar el rescate de una vaca que había caído accidentalmente en una piscina, en la vereda Angelinos. Con maniobras especializadas y el trabajo coordinado de nuestros bomberos, logramos poner a salvo al animal y culminar la emergencia de manera satisfactoria”.
«El rescate no fue fácil. El animal estuvo mucho tiempo en el agua. No había elementos suficientes, por lo que fue necesario adecuar el trípode. Al sacarlo, salió asustado y comenzó a correr. Fue necesario sujetarlo con fuerza porque estaba muy estresado»
Teniente Jorge Peña, Bomberos Bucaramanga
Las autoridades recomendaron a los propietarios del semoviente suministrar atención médica veterinaria para evaluar los golpes recibidos y determinar el estado general del animal, teniendo en cuenta además su condición de gestación. El rescate no solo generó alivio entre los dueños de la finca, sino que también provocó reacciones en redes sociales, donde abundaron los agradecimientos a los bomberos junto con algunos chistes sobre las altas temperaturas que azotan a Bucaramanga y que habrían hecho más llevadera la espera dentro del agua para la vaca.










