En la temporada decembrina, cuando las novenas de aguinaldo llenan las casas colombianas con el aroma de la tradición, las brevas con arequipe emergen como un postre emblemático de las celebraciones navideñas en Colombia y la región andina. Este deleite combina brevas frescas cocidas en un almíbar aromatizado con especias, rellenas generosamente de arequipe o manjar blanco, y se sirve frío o a temperatura ambiente para endulzar mesas familiares y festivas.
La preparación de este clásico inicia con la cocción de la fruta en un almíbar especiado que realza su sabor natural, seguida del relleno con el cremoso arequipe justo antes de servir, preservando así su textura perfecta. Ideal para encuentros navideños, rinde entre ocho y diez porciones dependiendo del tamaño de las brevas y la cantidad de relleno, y se conserva hasta una semana en refrigeración dentro de un recipiente hermético, aunque se recomienda agregar el arequipe en el momento de disfrutar para mantener su frescura.
Una tradición que une sabores decembrinos
Las brevas con arequipe forman parte inseparable de los clásicos navideños como la natilla, los buñuelos, las hojaldras y el manjar blanco, protagonizando las novenas y los reunidos familiares durante la Navidad. Se disfruta en compañía de estos otros postres, completando una mesa que evoca generaciones de costumbres culinarias, aunque sus valores nutricionales son estimaciones que varían según los ingredientes y porciones empleadas.
En Manizales y toda Colombia, este postre no solo deleita el paladar, sino que refuerza los lazos familiares en medio de las fiestas, recordándonos el valor perdurable de las tradiciones andinas en cada bocado dulce.

















