Briceño acusa a Murillo de negar Tren de Aragua para congraciarse con Maduro

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El exconcejal distrital y candidato a la Cámara de Representantes por el Centro Democrático, Daniel Briceño, lanzó una dura crítica en la plataforma X contra el excanciller y precandidato presidencial Luis Gilberto Murillo, acusándolo de haber negado la existencia del Tren de Aragua durante su gestión al frente de la Cancillería para congraciarse con el dictador Nicolás Maduro y burlarse de miles de ciudadanos colombianos afectados por esa banda delincuencial. Esta controversia surgió en respuesta a un mensaje de Murillo sobre la necesidad de desescalar las tensiones con Venezuela tras la captura de Maduro por Estados Unidos, en un contexto de elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024 y la salida de Murillo del Gobierno en febrero de 2025.

Briceño respondió directamente a las publicaciones de Murillo en X, donde este defendió su enfoque de conciliación diplomática y relación de Estado a Estado sin reconocer al Gobierno venezolano, como lo explicó en una entrevista con Infobae Colombia el 5 de noviembre. El intercambio se enmarca en la polémica por las posiciones del Gobierno Petro hacia el régimen de Maduro, incluyendo la no reconocimiento del triunfo de la oposición venezolana por instrucción presidencial y la promoción de una mediación para una salida negociada, todo ello en medio de más de 200 años de relación bilateral Colombia-Venezuela.

Las declaraciones que encendieron la polémica

Murillo, quien enfatizó durante su gestión la importancia de canales diplomáticos basados en respeto mutuo y diálogo, publicó mensajes instando a abandonar provocaciones y privilegiar la cooperación entre naciones ante los retos comunes. En su entrevista con Infobae, recordó cómo evitaron la ruptura de relaciones o el cierre de la frontera, logrando una relación de Estado a Estado sin reconocimiento formal al Gobierno de Maduro, lo que consideraba procedente diplomáticamente.

“Lo que estamos viendo es un efecto colateral de lo ocurrido en Venezuela. Ante las recientes declaraciones de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, debemos hacer todo lo posible por desescalar las tensiones y volver a los canales diplomáticos, basados en el respeto mutuo, el diálogo y la concertación, por difíciles que sean. No más provocaciones”

Luis Gilberto Murillo, excanciller

“Coincido en algo fundamental: es momento de abandonar los extremos. Nuestros líderes deben estar por encima de las diferencias personales y privilegiar la cooperación entre los Estados. Son más de 200 años de relación bilateral, profunda y multifacética, que debe servir para enfrentar y resolver retos comunes por el bien de ambas naciones. La conciliación es la clave”

Luis Gilberto Murillo, excanciller

Briceño, por su parte, no escatimó en reproches, señalando que Murillo se prestó para que el régimen venezolano negara la presencia del Tren de Aragua, liderado por alias Niño Guerrero y con fuerte influencia en Colombia, afectando a miles de ciudadanos.

“Usted se prestó para que el régimen negara la existencia del Tren de Aragua. Usted se burló de miles de ciudadanos que han sido afectados por esa banda delincuencial solo para congraciarse con el dictador”

Daniel Briceño, exconcejal y candidato a la Cámara

“Todos coincidían, no dejen que lleguemos a la ruptura de relaciones o cierre de la frontera, y lo logramos. Una relación de Estado a Estado, pero sin reconocer el Gobierno, que era lo procedente diplomáticamente”

Luis Gilberto Murillo, excanciller, en entrevista con Infobae Colombia

El debate se agrava con el cambio en la posición colombiana tras la salida de Murillo, que ha derivado en un mayor acercamiento al régimen venezolano, mientras el presidente Petro defendió públicamente a Maduro y anunció el despliegue de más de 25.000 soldados en la zona binacional fronteriza. Estas tensiones diplomáticas actuales, impulsadas por la captura de Maduro y bajo custodia estadounidense, resaltan las divisiones políticas en Colombia respecto a la relación con Venezuela y la amenaza del Tren de Aragua, cuya negación durante la gestión de Murillo sigue generando rechazo entre sectores opositores.

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