Daniel Briceño, exconcejal de Bogotá y congresista electo, generó controversia al comparar a la senadora Sandra Ramírez, del partido Comunes, con el serial killer Luis Alfredo Garavito, conocido por asesinar a más de 170 niños, al rechazar su reciente nombramiento como vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República. Esta declaración se produjo en una entrevista concedida a la revista Semana y replicada en su cuenta de X, donde Briceño cuestionó duramente el liderazgo de Ramírez en un espacio dedicado a la defensa de los derechos humanos.
El rechazo de Briceño se fundamenta en el pasado guerrillero de Sandra Ramírez como exmiembro de las Farc-EP, organización señalada por múltiples violaciones a los derechos humanos, incluyendo acusaciones de abusos sexuales contra menores reclutados. Entre los casos destacados está el testimonio de Deisy Dorelly Guanaro, quien a los 12 años alegó haber sido obligada por Ramírez a desfilar en ropa interior frente a criminales pedófilos, hoy congresistas, bajo amenaza de fusil. Este nombramiento ha suscitado críticas públicas, incluso de excombatientes de las Farc reincorporados bajo el Acuerdo de Paz de 2016.
Comparación impactante con Garavito
En su intervención, Briceño equiparó la designación de Ramírez con nombrar a Garavito director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, argumentando que la senadora enfrenta procesos y cuestionamientos por derechos humanos pese a sus ocho años como legisladora.
«Esto es como si hubiésemos nombrado a Garavito director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), poner a Sandra Ramírez a dirigir la Comisión de Derechos Humanos cuando tiene una cantidad de procesos y de cuestionamientos en materia de derechos humanos.»
Daniel Briceño, exconcejal de Bogotá y congresista electo
«La señora Sandra Ramírez es una criminal y, por más curules que haya tenido durante ocho años y que haya tenido camionetas y sueldo y demás, en medio de un proceso mal negociado, no deja de ser una criminal y es lo que es. Y así la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) no la vaya a juzgar, el país y la historia tienen que reconocerla siempre como es, como una criminal.»
Daniel Briceño, exconcejal de Bogotá y congresista electo
Testimonio de una víctima y defensa de Ramírez
Deisy Dorelly Guanaro relató en detalle las supuestas humillaciones orquestadas por Ramírez, quien habría impulsado abusos sexuales, como la violación presuntamente cometida por el senador Pablo Catatumbo. Ante las críticas, Ramírez defendió su rol destacando su trayectoria de casi ocho años en el Senado trabajando por la paz, los territorios y los derechos de la gente, al tiempo que reiteró sus pedidos de perdón por los hechos dolorosos de la guerra.
«En repetidas ocasiones, me obligó a desfilar en ropa interior frente a criminales pedófilos que hoy son congresistas, mientras me apuntaba con un fusil a la cabeza.»
Deisy Dorelly Guanaro, víctima alegada
«Soy vicepresidenta de la Comisión de DDHH porque durante casi 8 años como Senadora he trabajado por la paz de Colombia, por los territorios, por los derechos de la gente. He pedido perdón mil veces a quienes por consecuencias de todos los intervinientes de la guerra sufrieron hechos dolorosos y lo seguiré haciendo siempre. Aquí estamos para reconocer y para garantizar la no repetición de la guerra (sic).»
Sandra Ramírez, senadora del partido Comunes
Briceño también criticó la percepción de exmiembros de las Farc como «personas bondadosas», subrayando que el proceso de reincorporación no borra su historial. El debate alrededor de este nombramiento reaviva tensiones sobre la implementación del Acuerdo de Paz y la legitimidad de exguerrilleros en roles institucionales clave en Colombia.












