El representante a la Cámara por Bogotá, Daniel Briceño, sorprendió al mundo político colombiano con un video difundido en sus redes sociales en el que cuestiona duramente la gestión de Jaime Luis Lacouture, secretario general de la Cámara de Representantes, y pide a sus colegas no reelegirlo en el cargo. En la grabación, Briceño asegura que a cinco días de la instalación de la nueva legislatura, prevista para el 20 de julio de 2025, aún no cuenta con una oficina asignada en el Capitolio Nacional, y responsabiliza directamente a Lacouture por esta situación. «Aquí hay un señor que es secretario general del Congreso de la República, que se llama Jaime Luis Lacouture. Yo les conté en un video anterior y el señor se cree el dictador del Congreso de la República», afirmó el congresista, visiblemente molesto.
Briceño, quien ha trabajado en la elaboración de 15 proyectos de ley junto a su equipo legislativo, denunció lo que considera un manejo discrecional de la Secretaría General por parte de Lacouture. «Él cree que nosotros, por una oficina, vamos a dejar nuestra coherencia y le vamos a ir a besar el anillo. Literalmente cree que yo tengo que ir y sentarme ante él, casi postrarme para que me dé una oficina», declaró. El representante hizo un llamado directo a los demás congresistas para que no respalden la continuidad del funcionario, quien representa al Partido Conservador en la Secretaría General desde 2022. «Les he dicho a todos los congresistas de la Cámara que si queremos una verdadera renovación, que si queremos responderle a la gente y dar un mensaje distinto en el Congreso de la República, esperamos que el señor Lacouture no sea secretario general más de esta corporación de la Cámara de Representantes», subrayó.
El trasfondo del escándalo: dinero en efectivo y vínculos electorales
El ataque de Briceño no se limitó a la falta de oficina. El representante también recordó un incidente ocurrido en la vía Distracción–Fonseca, en La Guajira, durante las elecciones legislativas de 2022, cuando las autoridades incautaron 145 millones de pesos en efectivo, propaganda electoral y tarjetones didácticos de un vehículo perteneciente al esquema de seguridad de Lacouture. El dinero estaba en sobres de manila marcados con nombres de municipios y estaba vinculado al candidato al Senado Daniel Restrepo. «El señor Lacouture, secretario general absolutamente cuestionado, que cogieron una de sus camionetas con plata en efectivo en plenas elecciones y con publicidad del candidato de su clan al Congreso de la República», afirmó Briceño, sin que hasta el momento Lacouture se haya pronunciado públicamente sobre estas acusaciones.
El contexto político añade más tensión a la disputa. La Cámara de Representantes definirá su mesa directiva y los cargos administrativos, incluida la Secretaría General, el próximo 20 de julio. Según información de Caracol Radio, la permanencia de Lacouture estaría en duda debido a acuerdos entre las bancadas: el Partido Conservador aspiraría a la Presidencia de la Cámara para el periodo 2026-2027, mientras que la Secretaría General pasaría al Partido Liberal. Briceño, por su parte, calificó la Cámara saliente como «una de las peores cámaras de la historia, con pocas excepciones» y mencionó el caso del expresidente de la corporación, Andrés Calle, en un intento por reforzar su crítica a la gestión administrativa del Congreso.
«Vean, aquí en el Congreso de la República ya estamos a cinco días de la posesión y estoy sin oficina. Aquí hay un señor que es secretario general del Congreso de la República, que se llama Jaime Luis Lacouture. Yo les conté en un video anterior y el señor se cree el dictador del Congreso de la República»
Daniel Briceño, representante a la Cámara por Bogotá
Mientras el Congreso se prepara para la instalación de la nueva legislatura, Briceño aseguró que su equipo continuará trabajando en la agenda legislativa pese a no tener un espacio físico asignado, y reiteró su llamado a los congresistas para que no voten por la reelección de Lacouture. La incertidumbre sobre el futuro del secretario general se mantiene, mientras el debate sobre la transparencia y la renovación de la Cámara de Representantes gana fuerza en el debate público.












