El aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá y cabeza de lista del Centro Democrático, Daniel Briceño, exconcejal de la capital, protagonizó un intenso rifirrafe en redes sociales con el abogado Miguel Ángel del Río, identificado con el petrismo, durante el domingo 18 de enero de 2026. El intercambio se centró en el uso de vallas publicitarias en la campaña de Briceño, cuestionando su coherencia y transparencia en los gastos, en contraste con su discurso pasado de austeridad.
La polémica surgió a partir de una serie de mensajes directos y respuestas públicas en la plataforma X, donde Del Río revivió un antiguo cuestionamiento del propio Briceño sobre el costo de una valla publicitaria de 30 millones de pesos, preguntando de dónde saldrían los recursos para una publicidad tan costosa en campañas ediles. Del Río acusó a Briceño de incoherencia al predicar austeridad mientras gasta en vallas visibles en Bogotá, y lo tildó de haber engañado previamente a sus electores en el Concejo al abandonarlos.
Respuestas cargadas de acusaciones cruzadas
Briceño defendió las vallas como una donación de empresarios afines, con todos los gastos debidamente reportados ante las autoridades electorales, y desvío el foco hacia supuestas irregularidades en campañas de la izquierda, como la financiación con un contratista fantasma de Iván Cepeda y un restaurante fachada de Carolina Corcho. Además, mencionó el silencio de Del Río sobre la campaña del llamado «CLAN TORRES», interpretando los ataques como un síntoma de su propio crecimiento electoral.
“La ‘coherencia’ de un candidato ‘austero’. En el mismo sentido de su preocupación hace años: de dónde sacará la plata para una valla tan costosa? Ya engañó a sus electores una vez en el concejo dejándolos abandonados. Artificios para engañar incautos”
Miguel Ángel del Río, abogado
Del Río insistió en que el debate no debía caer en ataques personales, sino en la contradicción entre la supuesta austeridad de Briceño y los excesos en vallas publicitarias. Por su parte, Briceño replicó que la preocupación de la izquierda coordinada radicaba en su publicidad pagada y reportada, y ridiculizó una acusación sobre vallas en Ibagué, ciudad sin lógica para su campaña bogotana.
“Señor Del Río, entiendo su preocupación, pero tener vallas no es comparable ni en un 1% con la campaña del CLAN TORRES de la cual usted guarda silencio. Entiendo su molestia por nuestro crecimiento y es un gran síntoma que un tipo tan cuestionado como usted me ataque. Seguimos”
Daniel Briceño, cabeza de lista del Centro Democrático
“Cómo es posible que un candidato a edil pague una valla de 30 millones de pesos”
Daniel Briceño, en mensaje antiguo citado por Del Río
El intercambio elevó la confrontación al aludir a irregularidades en otras campañas políticas, mientras Briceño negó categóricamente cualquier valla en Ibagué, afirmando que tales acusaciones carecían de lógica y hasta le divertían. Esta disputa en redes refleja las tensiones crecientes en la precampaña hacia las elecciones legislativas, donde la transparencia en financiamiento se convierte en arma arrojadiza entre opositores.
“La única razón por la que la izquierda coordinada está ‘preocupada’ porque tengo vallas publicitarias en Bogotá debidamente pagadas y reportadas es porque no han podido explicar la financiación con contratista fantasma de Iván Cepeda y del restaurante fachada de Carolina Corcho”
Daniel Briceño, cabeza de lista del Centro Democrático
“No respondió nada. El debate no es ad-hominem. El cuestionamiento es sobre su incoherencia como candidato. Pregona una supuesta austeridad que se contrapone a excesos económicos en vallas visibles. Ese es el debate”
Miguel Ángel del Río, abogado
“¿Por qué razón un candidato a la Cámara de Representación por BOGOTÁ pondría vallas en Ibagué? No tiene ninguna lógica. Hasta me divierten”
Daniel Briceño, cabeza de lista del Centro Democrático















