Brigitte Baptiste, rectora de la Universidad EAN y una de las biólogas más reconocidas de Colombia, reveló que el apoyo incondicional de su familia le permitió alejarse de la prostitución y encaminarse hacia una exitosa carrera científica. En una conversación con la actriz de cine para adultos Esperanza Gómez, en el pódcast Call me Hope, Baptiste relató cómo el amor por la biología, cultivado desde los tres o cuatro años, y un entorno familiar que siempre le mostró opciones, marcaron una diferencia fundamental en su vida como mujer trans.
“Yo creo que una familia que me mostró muchas opciones desde muy pequeña, que me ayudó a enamorarme de la biología, siendo de tres o cuatro años. Entonces yo me dediqué a eso muy, muy profundamente. Nunca consideré otras opciones”, afirmó Baptiste durante la entrevista, que ha causado gran impacto por la naturalidad con la que aborda su historia personal. La bióloga destacó que su familia no era religiosa, lo que la liberó de ciertas tensiones, aunque reconoció que persistían prejuicios sociales.
El respaldo familiar frente a la adversidad
Baptiste explicó que sus padres se enteraron de su transición de género cuando ella ya tenía 35 años y llevaba una vida independiente. Lejos de sentir decepción, la reacción familiar fue de preocupación genuina. “No, no, no, para nada”, respondió cuando se le preguntó si su padre experimentó decepción. “Sobre todo, les preocupó. La seguridad, indudablemente. Al menos cuídese, a dónde, cómo, cómo está viviendo”, recordó la científica, quien describió a su progenitor como un hombre “conservador en sus modos de vida”, que en su infancia le imponía restricciones como no poder tener el pelo largo ni manifestarse como niña.
Sin embargo, esa misma familia, que durante su adolescencia la llevó a considerar emigrar a Italia o Tailandia ante la imposibilidad de ser ella misma, terminó siendo su principal soporte. “Mi familia era muy chévere, mi familia es adorada”, sentenció Baptiste, subrayando el contraste con la realidad de muchas mujeres trans que, en los años 70, cuando ella empezó a tomar conciencia de su identidad, ya trabajaban en las calles como trabajadoras sexuales.
“Que hoy en día están la mayoría jubiladas, entre comillas, digamos, retiradas, en condiciones muy precarias”
Brigitte Baptiste, bióloga y rectora de la Universidad EAN
La rectora expresó “mucha gratitud con mujeres trans que ya estaban en la calle, ya estaban trabajando, normalmente como trabajadoras sexuales”, reconociéndolas como referentes tempranos en un país donde, por décadas, la prostitución fue prácticamente la única opción para muchas mujeres trans. Su testimonio, difundido a través del pódcast de Esperanza Gómez, pone sobre la mesa cómo el respaldo familiar y el acceso temprano a la ciencia pueden cambiar radicalmente una trayectoria vital, en un contexto donde la exclusión y la precariedad siguen siendo una realidad para buena parte de la población trans en Colombia.












