Bruce Mac Master renunció a la presidencia de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) tras más de 12 años en el cargo, en una decisión que se conoció el jueves 1 de octubre de 2026 y que ocurre en medio de profundas tensiones con el Gobierno nacional. En su carta de dimisión, el directivo alegó que sobre él recayeron “múltiples presiones” que afectaron la capacidad autónoma de la asociación para actuar, una situación que se había agravado luego de que el Ejecutivo impusiera un veto institucional que impedía a los funcionarios públicos sostener reuniones con la Andi mientras Mac Master estuviera al frente. A esta presión se sumó la salida de compañías afiliadas como Femsa, lo que terminó por minar la estabilidad de su liderazgo.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, calificó la dimisión como “una decisión autónoma” y trató de restarle peso a las acusaciones de intervención estatal. No obstante, congresistas como Alejandro Ocampo, del Pacto Histórico, pidieron “independencia para los gremios”, abriendo un debate que trasciende la salida de un dirigente y pone sobre la mesa los límites de la relación entre el poder público y las organizaciones privadas. El artículo 39 de la Constitución colombiana protege la libertad de asociación y reconoce que tanto sindicatos como asociaciones de empleadores se constituyen sin intervención del Estado, un principio que la renuncia de Mac Master ha vuelto a poner en el centro de la discusión.
Debate sobre la autonomía gremial
Para William Hernández, director de la maestría en Derecho de la Empresa y de los Negocios de la Universidad de La Sabana, la renuncia de Mac Master no implica por sí misma una vulneración de la libertad de asociación. “El Gobierno tiene todo el derecho de decidir con quién se reúne y quiénes son sus interlocutores”, señaló Hernández, quien agregó que la Andi goza de autonomía para escoger a sus representantes y que el Estado debe respetarla. No obstante, advirtió que “una cosa es eso y otra que el poder público intervenga en su organización o en la elección de sus representantes”. El académico indicó que si existiera una actuación estatal concreta que afectara la autonomía gremial, se podrían evaluar mecanismos como la tutela, acciones contencioso-administrativas, control político en el Congreso o incluso actuaciones disciplinarias.
“Consideramos esta coyuntura como un llamado constructivo a reafirmar la naturaleza misma del relacionamiento entre los sectores privados y el Estado; esta relación trasciende los liderazgos individuales y se fundamenta en la complementariedad. Las diferencias, antes que alejarnos, deben concurrir en el diálogo. El hoy debe estar alejado de cualquier disonancia porque el propósito es solo uno, determinar la mejora sostenible de la economía en beneficio del bienestar de todos los colombianos”.
Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga
Desde Fedetranscarga, Arnulfo Cuervo hizo un llamado a mantener el diálogo técnico con el Gobierno y subrayó que la institucionalidad de los gremios no depende de las personas que ocupan temporalmente sus vocerías. La organización pidió que la relación entre el sector privado y el Estado se fundamente en la complementariedad y en el respeto mutuo, más allá de los liderazgos individuales. Con la salida de Mac Master, la Andi enfrenta el desafío de elegir un nuevo presidente en un clima de polarización, mientras el país observa si esta renuncia allana el camino para una relación más fluida con el Ejecutivo o si, por el contrario, profundiza la brecha entre el gobierno y los empresarios.










