BTS hizo historia este fin de semana al presentarse por primera vez en Colombia con un concierto multitudinario en el estadio El Campín de Bogotá, donde más de 45.000 asistentes vivieron una experiencia de más de dos horas cargada de música, luces y emociones. La banda surcoreana, conformada por RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, desplegó un espectáculo innovador con un escenario móvil de 360 grados que les permitió acercarse a todos los sectores del público, mientras el estadio se iluminaba con el destello de las «ARMY Bomb», el lightstick oficial del fandom.
La gira ARIRANG, correspondiente al quinto álbum de estudio del grupo, llegó por fin a suelo colombiano después de años de espera por parte de sus seguidores, conocidos como ARMY. Durante la jornada, los asistentes —provenientes no solo de Colombia sino también de Ecuador, Costa Rica, Venezuela, Brasil, México y otros países— intercambiaron regalos gratuitos como manillas, fotografías y diseños, creando un ambiente de hermandad que antecedió al concierto. El setlist incluyó canciones como «Hooligan», «Aliens», «Run BTS», «They Don’t Know ’bout Us», «Like Animals», «FAKE LOVE», «SWIM», «2.0», «NORMAL», «Not Today», «Dynamite», y dos sorpresas de último momento: «I’m Fine» y «So What», que no estaban en el programa fijo. También sonaron «Please» e «Into the Sun».
El gesto de V que conquistó a las ARMY colombianas
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la conexión especial del integrante V con el público local. El artista, quien ha estado estudiando español, se dirigió a los asistentes con frases como «Bogotá, qué chimba» y «Los quiero mucho, Bogotá. ¡Nos vemos pronto!», lo que desató ovaciones y demostró el esfuerzo del grupo por comunicarse en el idioma de sus fans. «Estoy estudiando español», confesó V durante el show, mientras algunos asistentes vestían outfits inspirados en los álbumes del grupo, combinando colores rojo y negro.
El espectáculo no estuvo exento de contratiempos menores: llovieron algunas gotas durante la presentación, pero el concierto continuó sin interrupciones significativas. A la salida, se registró congestión vehicular y peatonal alrededor del estadio, y los asistentes seguían cantando y tomándose fotos, prolongando la celebración. «Ellos nos salvaron», expresó una fan de la ARMY durante la espera, reflejando el vínculo emocional que la banda ha construido con sus seguidores a lo largo de los años.










