En la noche del 24 de abril, una buseta cargada con explosivos estalló en la carrera 80 con calle 5, en el sur de Cali, cerca del Hospital Psiquiátrico y la sede de la estación de policía Mario Correa Rengifo, en los barrios Meléndez y Nápoles, dirigida contra la Tercera Brigada del Ejército. Según el Ejército Nacional, no se registraron víctimas mortales, pero la Fiscalía reportó dos mujeres heridas en el atentado, atribuido a las estructuras disidentes de las Farc del frente Jaime Martínez. Este suceso se suma a más de 80 ataques perpetrados en Cali, Jamundí y el Cauca durante el actual gobierno, dejando un saldo superior a 20 personas muertas.
La buseta, estacionada estratégicamente, sirvió como plataforma para lanzar artefactos explosivos, en un patrón de violencia que se intensifica desde 2022. En lo que va de 2025, Cali ha sufrido cinco atentados con 11 muertos, mientras que en un mes se han registrado 28 ataques con drones en la zona rural de Jamundí. Autoridades como el alcalde de Jamundí, Alejandro Éder, y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, han alertado sobre estas tácticas, que incluyen carros bomba, motos con explosivos, cilindros con rampas y drones, generando temor en la población, heridos civiles y militares, y viviendas destruidas.
Una cadena de atentados que azota el suroccidente colombiano
Esta explosión reaviva las alertas en el suroccidente del país por la persistencia de la violencia. La secuencia comenzó el 28 de enero de 2022 con una granada en la autopista suroriental de Cali, que dejó dos policías y un paramédico heridos; siguió un carro bomba el 21 de diciembre de ese año en la vía Jamundí-Potrerito; tres ataques entre el 19 y 20 de julio de 2023 en Cali con un muerto y diez heridos; una granada el 29 de julio de 2023 contra un CAI en el oriente de la ciudad, donde murió el perro policial Negro y resultó herido el uniformado Mono; otra explosión el 4 de abril de 2024 cerca de la Tercera Brigada, tras la cual la Alcaldía ofreció recompensa; una moto bomba el 20 de mayo de 2024 en Jamundí que hirió a tres niños y dos policías; una explosión el 12 de junio de 2024 en Jamundí con la muerte de Rafael González; la muerte de un niño de diez años en julio en el cañón del Micay; cinco militares abatidos en Balboa en 2025; el asesinato del patrullero Juan David Grande Cantero en marzo de 2026 en la vía Panamericana; y un atentado en agosto de 2025 cerca de la base aérea Marco Fidel Suárez con seis muertos y 70 heridos. Otros hechos incluyen hostigamientos en Potrerito, donde estudiantes se refugiaron en un coliseo, y explosiones en Robles y Timba.
La información proviene de fuentes como Europa Press, EFE, la cuenta @COMANDANTE_FFMM en X y el Ejército Nacional, que subrayan la urgencia de contrarrestar estas acciones terroristas en una región marcada por el conflicto armado.












