La excongresista María Fernanda Cabal, militante del Partido Republicano de Colombia, cuestionó duramente a la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, por la solicitud de rectificación que la Defensoría envió a la senadora María Clara Posada, del Centro Democrático, respecto a sus críticas contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En un mensaje difundido en su cuenta de la red social X, Cabal vinculó directamente a Marín con el caso del exdefensor regional del Pueblo en Ocaña, Norte de Santander, Ever Jesús Pallares Baene, quien renunció tras revelarse su parentesco con Luz Amanda Pallares, alias “Silvana Guerrero”, cabecilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El pronunciamiento de Cabal se produce en respaldo a la senadora Posada, quien rechazó la solicitud de rectificación al considerar que vulnera sus garantías parlamentarias y su libertad de expresión. En una carta pública, Posada afirmó que no tiene que pedir permiso para decidir qué hechos investigar, qué gastos cuestionar ni qué opiniones expresar sobre una entidad financiada con recursos públicos. La senadora también se ratificó en sus apreciaciones sobre el trato dispensado por la JEP a exintegrantes de las Farc, como Rodrigo Londoño, “Timochenko”, en contraste con el dado a miembros de la fuerza pública, y exigió información sobre el seguimiento a los bienes que la guerrilla debía entregar para la reparación de víctimas, además de criticar los modelos de contratación de la JEP mediante agencias internacionales.
El antecedente de Norte de Santander
El caso al que alude Cabal se remonta a la gestión de Ever Jesús Pallares Baene como defensor regional del Pueblo en Ocaña, Norte de Santander. Pallares renunció a su cargo tras denuncias sobre su parentesco con Luz Amanda Pallares, alias “Silvana Guerrero”, cabecilla del ELN. La Fiscalía investigó posibles filtraciones de información y amenazas, aunque el exdefensor negó vínculos ilegales y aseguró que sus encuentros con la guerrilla se dieron en el marco de misiones humanitarias. Cabal utilizó este antecedente para cuestionar a Iris Marín, afirmando que la defensora “solo defiende a sus amigos”.
Declaraciones cruzadas
En su mensaje, Cabal fue contundente:
“No olvidar la responsabilidad de la defensora -que solo defiende a sus amigos- con las actuaciones del defensor de Norte de Santander, primo de Silvana Guerrero (la sociópata jefe terrorista del ELN)”.
María Fernanda Cabal, excongresista
Por su parte, la senadora Posada defendió su posición en la carta dirigida a Iris Marín:
“No tengo que pedirle permiso para decidir qué hechos investigar, qué gastos cuestionar ni qué opiniones expresar sobre una entidad financiada con recursos públicos”.
María Clara Posada, senadora del Centro Democrático
Posada también subrayó que la Constitución protege el disenso, no solo la coincidencia con las autoridades, y consideró impropio el trato observado hacia quien integró la dirección de una organización responsable de secuestros y crímenes atroces. “Ninguna decisión judicial posterior borra esa historia ni impide contrastar dicho trato con el dispensado a una víctima”, agregó. Asimismo, señaló que muchos informes y advertencias de la Defensoría le parecen sesgados, descontextualizados y próximos a una orientación ideológica reconocible, aunque aclaró que jamás se le ocurriría exigir que adopten su punto de vista, por respeto institucional.
Tensiones institucionales
El conflicto expone las crecientes tensiones entre el Centro Democrático y la Defensoría del Pueblo, cuyo actual titular, Iris Marín, se desempeñó previamente como magistrada auxiliar de la JEP, la misma entidad cuestionada por Posada. La controversia, reavivada por la solicitud de rectificación, promete seguir generando debate en el ámbito político colombiano, en medio de un clima de polarización sobre el funcionamiento de la justicia transicional y el rol de la Defensoría.










